Como parte del operativo sanitario que se mantiene tras la reapertura de la frontera para exportar ganado hacia Estados Unidos, Sonora ha dispersado 7 millones de moscas estériles para combatir la reproducción del gusano barrenador del ganado.
El Gobierno de Sonora, en coordinación con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), reforzó las acciones de vigilancia, prevención y contención para proteger al hato sonorense.
Tan solo este lunes fueron liberadas 2.5 millones de moscas estériles en el municipio de Yécora, una medida de control biológico que busca reducir la reproducción del gusano barrenador y contener su posible propagación.

Las acciones forman parte del cerco sanitario que mantiene activo la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos, Pesca y Acuacultura (Sagarhpa), en coordinación con autoridades federales y productores ganaderos.
Además de la liberación de insectos estériles, las autoridades realizan rastreo epidemiológico, revisión permanente del ganado, atención y curación de heridas, aplicación de tratamientos preventivos y capacitación a productores, principalmente en zonas consideradas de riesgo.
Sanidad, clave para mantener abiertas las exportaciones
El reforzamiento de las medidas sanitarias ocurre justo cuando Sonora se convirtió este lunes en el primer estado de la frontera norte en reanudar la exportación de ganado hacia Estados Unidos, después de las restricciones impuestas por el gusano barrenador.
La vigilancia busca mantener las condiciones sanitarias que permitieron recuperar el acceso al mercado estadounidense y evitar que nuevos casos pongan en riesgo las exportaciones.

Las autoridades hicieron un llamado a los ganaderos a revisar constantemente a sus animales, atender de inmediato cualquier herida y reportar la presencia de larvas o lesiones sospechosas.
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La detección temprana, señalaron, permite activar los protocolos sanitarios y reducir el riesgo de que el gusano barrenador vuelva a convertirse en una amenaza para el hato y para el comercio ganadero de Sonora.




