El Gobierno de México modificó su estrategia nacional de salud pública para atender de manera integral enfermedades como diabetes mellitus, hipertensión arterial y enfermedad renal crónica, informó el secretario de Salud federal, David Kershenobich.
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, el funcionario explicó que estos padecimientos dejaron de abordarse de forma aislada y ahora serán tratados bajo el concepto de Síndrome Cardiorrenal Metabólico, con énfasis en la prevención, detección temprana y tratamiento integral.
“Síndrome Cardiorrenal Metabólico es un conjunto de enfermedades, pero que tiene, además del diagnóstico, una importancia desde el punto de vista de prevención de tratamiento”.
“Y lo que estamos haciendo con este enfoque es precisamente tratarlos de una manera más comprensiva y e incorporando los adelantos terapéuticos que se han ido diseñando”, dijo.
Kershenobich señaló que la diabetes, hipertensión y enfermedad renal comparten una alteración metabólica relacionada con la capacidad de las células para captar y procesar energía.
Esta condición puede provocar que los pacientes desarrollen varios diagnósticos de manera simultánea.
Según el funcionario, 50 por ciento de las personas en hemodiálisis comenzaron con complicaciones derivadas de la diabetes.
Como parte de la nueva estrategia, la Secretaría de Salud oficializó en el Diario Oficial de la Federación los nuevos Protocolos Nacionales de Atención Médica.
Las instituciones públicas de salud tendrán un plazo obligatorio de 90 días para implementar estas guías en el primer nivel de atención.
El modelo prioriza la detección temprana mediante la medición de la presión arterial al menos una vez al año, pruebas anuales de glucosa para personas con antecedentes familiares de diabetes, análisis de microalbuminuria para identificar daño renal y evaluaciones periódicas de glucosa, colesterol y triglicéridos.
Además, el funcionario confirmó la incorporación de medicamentos de nueva generación al cuadro básico de atención primaria.
Estos tratamientos incluyen opciones para el control del peso y la glucosa, junto con el abasto de insumos e instrumentos de diagnóstico en las clínicas del país.
Kershenobich explicó que el aumento de la esperanza de vida en México también ha contribuido al incremento de las enfermedades crónicas.
Actualmente, las cifras del sector reportan 21 millones de personas con hipertensión, 14.5 millones con diabetes y 9 millones con enfermedad renal crónica.
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El objetivo del nuevo modelo es evitar la pérdida de años de vida saludables mediante la prevención y cambios en el estilo de vida, con énfasis en la nutrición y la actividad física durante todas las etapas de la vida.




