Familiares, amigos y compañeros del agente estatal Rubén Alfonso Ríos León decidieron despedirlo cumpliendo uno de sus más grandes deseos: ayudar a los animales en situación de calle.
Durante los servicios funerarios realizados durante el pasado 16 y 17 de mayo en Empalme, Sonora, sus seres queridos solicitaron a quienes acudieron evitar flores y coronas, y en su lugar llevar croquetas para perros y gatos, alimento que posteriormente será donado a animalitos desprotegidos.

El gesto rápidamente conmovió a la comunidad sonorense, donde decenas de personas comenzaron a compartir mensajes de apoyo y reconocimiento hacia el oficial, recordándolo, no solamente por su labor dentro de la corporación, sino también por la empatía y cariño que tenía hacia los animales.
Rubén Alfonso Ríos León, elemento de la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP), perdió la vida tras un ataque armado ocurrido en Ciudad Obregón mientras se encontraba en cumplimiento de su deber, hecho que generó consternación entre compañeros de corporación, familiares y ciudadanos.

Originario de Empalme, quienes lo conocieron lo describen como una persona solidaria, cercana y con un profundo amor por los perros y gatos en situación de calle, motivo por el cual su familia decidió transformar el duelo en una acción de ayuda comunitaria.
A través de redes sociales comenzaron a difundirse imágenes de las donaciones de alimento reunidas durante el funeral, reflejando el respaldo de la ciudadanía y el impacto que dejó el oficial entre quienes lo rodeaban.
Hoy, además de reconocer su valentía como policía estatal, familiares y amigos aseguran que Rubén será recordado por el gran corazón que siempre lo caracterizó.





