La FIFA volvió a sancionar a la Federación Mexicana de Futbol por el grito homofóbico que persiste en algunos sectores de la afición nacional. Ahora, el organismo internacional aplicó un veto parcial en el estadio para el partido amistoso entre México y Ghana, disputado este viernes en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla.
La medida fue impuesta por la Comisión Disciplinaria de la FIFA después de que el cántico “pu…” se escuchara en repetidas ocasiones durante los encuentros amistosos frente a Ecuador y Paraguay, celebrados en Estados Unidos.
Como parte del castigo, una zona del estadio quedó inhabilitada y los boletos para esos asientos no fueron puestos a la venta. En su lugar, se colocó una manta con la leyenda “Ola sí, grito no”, campaña promovida por la Federación Mexicana de Futbol para desalentar expresiones discriminatorias en las tribunas.
“La Federación Mexicana de Fútbol reitera su compromiso con la erradicación de cualquier conducta discriminatoria en los estadios y hace un llamado a la afición para alentar con pasión y respeto, contribuyendo a que el fútbol siga siendo un espacio familiar e incluyente para todos”, señaló la FMF en un comunicado difundido horas antes del partido en Puebla.
Un día antes, la propia Federación había presentado oficialmente la campaña con la que busca reemplazar el polémico grito por la tradicional ola mexicana, popularizada durante el Mundial de 1986.
El proyecto, explicó la FMF, “tiene el objetivo de sensibilizar a la afición sobre la importancia de apoyar a la selección nacional de México con la ola y no con gritos discriminatorios que sanciona la FIFA, para canalizar la pasión y que las tribunas se conviertan en el auténtico jugador número 12”.
La campaña incluye mensajes de exfutbolistas que participaron en la Copa del Mundo de 1986, con la intención de generar conciencia entre los aficionados sobre las expresiones consideradas discriminatorias.
Sin embargo, el grito ha continuado apareciendo en distintos encuentros de la selección mexicana, especialmente en momentos de frustración deportiva, como ocurrió en partidos disputados entre 2022 y 2025.
Las sanciones de la FIFA contra México por esta conducta se han repetido desde el Mundial de Brasil 2014. En ese periodo, la FMF ha enfrentado multas económicas, advertencias y protocolos disciplinarios en estadios tanto de México como de Estados Unidos.
En 2021, la Concacaf implementó un protocolo para detener partidos cuando se detectaran expresiones discriminatorias desde las tribunas. Aunque ningún encuentro ha sido suspendido definitivamente, sí se han registrado múltiples interrupciones.
Durante las eliminatorias rumbo al Mundial de 2018, incluso existió la posibilidad de que la selección mexicana perdiera puntos por reincidencia, aunque finalmente esa medida no fue aplicada y tampoco se concretó un veto total al Estadio Azteca.
Mientras algunos aficionados consideran que el grito forma parte del folclore futbolero mexicano, distintas organizaciones han insistido en la necesidad de erradicar cualquier manifestación discriminatoria dentro de los estadios.
Con información de El País.


