La presión política contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, escaló este lunes luego de que el Partido Acción Nacional anunciara una ofensiva legal y política para buscar su destitución definitiva, tras las acusaciones surgidas en Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el narcotráfico.
La dirigencia nacional del Partido Acción Nacional presentó ante la Cámara de Diputados una solicitud de juicio político y una petición de desaparición de poderes en Sinaloa, además de anunciar que acudirá ante la Corte Penal Internacional de La Haya para denunciar presuntos delitos relacionados con la violencia del narcotráfico y la actuación de autoridades mexicanas.

“Morena está asociado con el crimen organizado”: PAN endurece discurso
El dirigente nacional panista, Jorge Romero Herrera, encabezó la presentación del recurso acompañado de legisladores que portaban una lona con la frase: “Soberanía, sí; narcogobierno, no. Presidenta, entregue a Rocha”.
“No nos vamos a cansar. No va a pasar de moda la denuncia de que Morena es un partido asociado con el crimen organizado”, declaró Romero.
El líder opositor rechazó además que las investigaciones abiertas en Estados Unidos representen un ataque contra la soberanía nacional, argumento utilizado por el oficialismo para cerrar filas en torno a Rocha Moya y a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Según el PAN, el fondo del problema radica en la presunta relación entre estructuras de gobierno y grupos criminales, particularmente en el contexto del caso judicial relacionado con el Cártel de Sinaloa y los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, conocidos como Los Chapitos.

PAN quiere impedir regreso de Rocha al gobierno de Sinaloa
El coordinador de los diputados panistas, Elías Lixa, afirmó que el objetivo del juicio político es evitar cualquier posibilidad de que Rocha Moya retome el cargo.
“Solicitamos la separación definitiva del cargo de Rubén Rocha Moya, que no pueda bajo ningún tipo de escrito reincorporarse al Gobierno”, sostuvo.
Además, acusó a las instituciones mexicanas de actuar con “tortuguismo monumental” en las investigaciones relacionadas con el mandatario sinaloense.
Por su parte, el senador Ricardo Anaya Cortés endureció aún más el tono al señalar que existen indicios de pactos entre operadores políticos y grupos criminales antes y después de las elecciones.
“Es una aberración que digan que no hay pruebas respecto del involucramiento de Rubén Rocha Moya con el crimen organizado”, afirmó.

Morena cierra filas mientras crece el desgaste político
El caso ha intensificado la confrontación entre oposición y oficialismo, además de añadir tensión a la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Hasta ahora, Morena ha respaldado indirectamente a Rocha Moya al insistir en que no existen sentencias ni pruebas judiciales concluyentes en México en su contra, mientras acusa a la oposición de utilizar políticamente las investigaciones estadounidenses.
Sin embargo, aunque el juicio político y la desaparición de poderes enfrentan un escenario complicado en un Congreso dominado por Morena y sus aliados, el conflicto amenaza con convertirse en un factor de desgaste rumbo a las elecciones intermedias de 2027.


