La operación del Tren Maya atraviesa un escenario complejo marcado por pérdidas financieras crecientes y un frente judicial por presuntos daños ecológicos. Mientras sus estados financieros reportan números rojos, una demanda colectiva por 572 millones de pesos mantiene bajo presión al proyecto insignia del gobierno federal.
El gobernador Alfonso Durazo afirmó que la Universidad de Sonora no puede ser “rehén de dos huelgas al año” y llamó a resolver el conflicto mediante el diálogo para no afectar a estudiantes y actividades académicas.