En Hermosillo, especialistas advierten un déficit significativo de áreas verdes en parques y espacios públicos, donde la cobertura vegetal está por debajo de los estándares recomendados internacionalmente.
De acuerdo con la doctora Carmen Ortega, profesora de ecología en la Universidad Estatal de Sonora, los espacios urbanos deberían contar con hasta 40% de áreas verdes, sin embargo, la realidad en la ciudad es distinta.
“Deberíamos tener hasta 40% de áreas verdes. Solo hay 15% y se me hace mucho. Algunas que ni tienen”, señaló la especialista.
Ortega explicó que, a nivel ciudad, la cobertura vegetal promedio es de apenas 6%, mientras que en parques y jardines —diseñados precisamente para contar con vegetación— el promedio ronda el 30%, aunque existen espacios con 15% o incluso sin cobertura vegetal.
“El promedio de la cobertura a nivel ciudad es alrededor del 6%”, precisó.
La investigadora recordó que la Organización Mundial de la Salud recomienda alrededor de 40% de cobertura vegetal en parques, especialmente en ciudades desérticas, para mitigar el efecto de las islas de calor.
“Sí falta un poco por hacer”, reconoció, aunque destacó que los esfuerzos de autoridades municipales, estatales y colectivos ciudadanos han contribuido a mejorar gradualmente la cobertura.
Leer también: Hospital CIMA Hermosillo incorpora el acompañamiento familiar en Terapia Intensiva
En ese sentido, mencionó estudios realizados desde 2016 en la Universidad Estatal de Sonora para medir la cobertura vegetal, así como un reciente monitoreo de Parques y Jardines que evaluó cerca del 97% de los parques, con resultados similares: alrededor del 32% de cobertura en promedio.
El análisis también permitió identificar zonas con mayor rezago, como el sur, poniente y norponiente de la ciudad, lo que ha impulsado programas de reforestación y producción de plantas nativas, como “Yo planto nativo”.
Respecto a las acciones necesarias, Ortega llamó a la participación ciudadana en campañas de reforestación y adopción de árboles nativos.
“Lo que tenemos que hacer es conocer qué áreas están en déficit… y sumarnos a las campañas de reforestación”, explicó.
La especialista también recomendó el uso de especies adaptadas al clima de la región, como palo fierro, paloverde, mimbre, árbol del fuego y teguaje, que requieren menos agua y mantenimiento.
“Estas especies no requieren mucho cuidado una vez que ya se establecen y el riego es mínimo”, señaló.
Advirtió además sobre el uso de especies exóticas como el olivo negro o el mezquite chileno, que, aunque ya forman parte del paisaje urbano, requieren mayor consumo de agua.
“Si ustedes no riegan esos árboles, se van a morir”, dijo, al destacar que las especies nativas tienen ventajas ambientales y ecológicas.
Finalmente, subrayó que los árboles urbanos no solo ayudan a reducir temperaturas, sino que también benefician a la fauna local y a los polinizadores.
La académica resaltó también iniciativas de colectivos como Caminantes del Desierto, que han impulsado campañas de capacitación para plantar y dar mantenimiento adecuado a los árboles en la ciudad.
“El aumento de temperaturas está fuerte… hay que aprovechar este periodo para plantar árboles”, concluyó.


