Entre recuerdos, anécdotas y pasajes históricos de Sonora, el historiador y cronista Ignacio Lagarda Lagarda presentó el libro “Samuel Ocaña, una biografía libre”, obra que reconstruye la vida y legado del ex gobernador Samuel Ocaña García.
Ante la asistencia de decenas de personas, Lagarda Lagarda presentó, en el Teatro de la Ciudad, de la Casa de la Cultura, esta obra que recoge la vida, trayectoria y legado de uno de los personajes políticos más representativos de Sonora, recordado entre otras cosas, por las obras públicas hechas en su administración, en el periodo 1979-1985.

En el gobierno de Ocaña se gestionó y se instaló la planta de ensamblaje Ford en Hermosillo, se crearon parques industriales en las principales ciudades del estado, se construyeron nueve presas, se fundaron organismos como el Colegio de Sonora, el Cesues (hoy UES), el CIAD, el Centro Ecológico, el Cotume, el Instituto de Becas y Crédito Educativo, entre otros.
Ignacio Lagarda relató que conoció a Ocaña desde niño, cuando antes de ser político se dedicaba a ser médico. Las circunstancias de la vida lo llevaron a trabajar tiempo después cerca de su función pública, hasta formar una amistad.
“Yo le decía siempre ‘Doctor, quiero escribir su libro’, y él me decía: no… la última vez que nos vimos, me dijo, ‘ven para acá Nachito’, me sacó de la reunión, y me dijo ‘no insistas de que escribirás mis memorias, ¿a quién le puede interesar mi vida?’… fíjense nomás, ¿a quién?, pues miren, como está aquí”.







Tras el fallecimiento del exgobernador, el cronista de Hermosillo comenzó con este proyecto, que buscó en todo momento dar a conocer cómo fue su formación desde la niñez en la sierra, su formación académica y de lucha social, hasta llegar a la gubernatura.
“Este libro nace, antes que todo, de una insistencia, no sólo la mía como autor, sino de una relación personal que se fue construyendo en los años. Conocí al doctor Ocaña desde mi infancia en Navojoa, cuando lo veía llegar a la casa de mis tíos con su maletín de médico y nos curaba la tos. Años después por una curiosidad difícil de explicar caminé varias cuadras para verlo en un mitin sin entender del todo lo que significaba, pero intuyendo que estaba frente a alguien distinto, con el tiempo esa figura pública se volvió cercano”.
En la ceremonia de presentación, la jefa de la oficina del Ejecutivo Estatal, Paulina Ocaña Encinas, nieta de Samuel Ocaña, ofreció unas palabras de agradecimiento para el autor y todas las personas que hicieron posible la realización del libro.

“Gracias por tomarte el tiempo de escuchar, de investigar, de escribir con tanta sensibilidad y profundidad ‘Samuel Ocaña, una biografía libre’ porque ¡vaya que fue una hazaña!, yo creo que no existía un ser humano más renuente de hablar de sí mismo que mi propio abuelito, pero justamente eso hace aún más valiosa esta biografía, nace de alguien que hizo tanto por los demás que nunca se detuvo a contarse a sí mismo, y esa fue parte de la arqueología emocional que tuvo que hacer Nacho para escribir este libro, escarbar entre recuerdos, silencios, anécdotas, para descubrir no solamente quién fue, sino a quien dejó viviendo en cada uno de nosotros”.
En el evento estuvieron presentes Adolfo Salazar, secretario de Gobierno, Froylan Gámez, secretario de Educación y Cultura, Beatriz Aldaco, titular del ISC, entre otros funcionarios públicos, legisladores y sociedad en general.


