La temporada invernal suele provocar resequedad, irritación y descamación en la piel del rostro, siendo los pómulos una de las zonas más afectadas por su constante exposición al viento y a los cambios de temperatura.
Ante estas condiciones, la vaselina se ha convertido en una alternativa práctica y accesible, ampliamente utilizada durante los meses fríos como parte del cuidado facial diario.
Cómo actúa la vaselina sobre la piel del rostro
Uno de los principales beneficios de la vaselina es su capacidad para formar una barrera protectora sobre la piel, lo que permite retener la humedad natural y disminuir la pérdida de agua provocada por el aire frío, seco o el uso de calefacción en espacios cerrados.
Aplicar una cantidad mínima, equivalente a un grano de arroz, directamente sobre los pómulos ayuda a prevenir el enrojecimiento, la descamación y la sensación de tirantez. Además, este efecto oclusivo reduce el impacto de los cambios bruscos de temperatura, especialmente en personas que permanecen mucho tiempo al aire libre.
Beneficios visibles y funcionales de su uso
Además de su función hidratante, la vaselina aporta un brillo sutil y natural, asociado al efecto conocido como “glass skin”, que resalta zonas altas del rostro como los pómulos y el puente de la nariz sin generar una apariencia pesada.
Entre sus principales ventajas destacan:
- Brillo natural, sin necesidad de pigmentos.
- Aplicación sencilla, con una cantidad mínima.
- Compatibilidad con el maquillaje, ya que puede usarse como último paso sin alterar otros productos.
Asimismo, contiene vitamina E, lo que contribuye a nutrir la piel y conservar su elasticidad.
Recomendaciones para un uso adecuado en invierno
Aunque se trata de un producto seguro, su aplicación en el rostro debe seguir algunas pautas básicas:
- Usarla solo en zonas específicas, como los pómulos, evitando la zona T.
- Aplicar una capa ligera, sin exceder la cantidad.
- No sustituye el protector solar, por lo que debe complementarse con este.
- Colocarla al final de la rutina, después de la hidratación y la protección solar.
- Consultar a un especialista en caso de padecer alguna condición cutánea.
Un aliado sencillo contra el frío
Por estas razones, la vaselina se consolida como una opción discreta y eficaz para proteger los pómulos durante el invierno, ayudando a conservar la hidratación y a mantener un aspecto saludable frente a las bajas temperaturas.


