El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, afirmó que alrededor de 300 personas provocaron actos vandálicos al término de la segunda manifestación por el Agua Limpia, donde presuntamente lanzaron petardos y bombas molotov contra edificios públicos, además de romper cristales, pintar paredes y derribar cámaras de seguridad.
A través de un posicionamiento, el mandatario sostuvo que la movilización comenzó como un ejercicio cívico y pacífico, pero señaló que, al inicio, un grupo de personas intentó generar violencia y caos. Según su versión, los propios manifestantes rechazaron a ese grupo y lo expulsaron del contingente.
Lemus aseguró que el Gobierno estatal modificó la estrategia de acompañamiento y seguridad para proteger a los participantes, evitar enfrentamientos y garantizar el derecho a la libre manifestación. Añadió que, en esta ocasión, tanto los ciudadanos como los elementos policiales evitaron caer en las provocaciones.
Sin embargo, indicó que, al concluir la marcha, un grupo de aproximadamente 300 personas permaneció en la zona y comenzó a causar daños en inmuebles y mobiliario urbano. Entre las acciones reportadas mencionó el lanzamiento de explosivos contra las puertas del Palacio Legislativo y del Palacio Judicial, lo que obligó a la Policía a intervenir para controlar los incendios.
El gobernador también informó sobre la detención de cinco personas que viajaban en una camioneta con reporte de robo, en cuyo interior fueron localizados bidones con gasolina. De acuerdo con el mandatario, los detenidos presuntamente participaron en los incendios registrados en las puertas de las sedes del Congreso y del Poder Judicial.
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Finalmente, señaló que los elementos policiales continuaban enfrentando ataques de un grupo de manifestantes contra el Palacio de Gobierno, y sostuvo que esos hechos ya no correspondían al desarrollo pacífico de la movilización por el Agua Limpia.



