Hermosillo, Sonora.- Para reducir las fugas de agua y prevenir la formación de socavones, Hermosillo necesita iniciar un programa de largo plazo para sustituir las tuberías de agua potable y drenaje, además de ampliar la instalación de medidores, advirtió José Luis Jardines, exdirector de Agua de Hermosillo.
Explicó que gran parte de la infraestructura hidráulica de la ciudad ya cumplió su vida útil. Señaló que el deterioro de las tuberías de drenaje provoca colapsos del subsuelo, mientras que las fugas en la red de agua potable siguen siendo un problema por la antigüedad del sistema.
Jardines indicó que actualmente no es posible medir con precisión la eficiencia del servicio, ya que menos del 50% de las tomas de agua cuentan con medidor. Por ello, consideró necesario alcanzar al menos una cobertura del 90% para conocer cuánta agua se pierde y mejorar la administración del recurso.
El especialista estimó que renovar la red de tuberías requeriría una inversión de entre 3 mil 500 y 4 mil millones de pesos, además de un programa permanente de aproximadamente 20 años. Afirmó que recuperar parte del agua que hoy se desperdicia permitiría mejorar el abasto sin buscar nuevas fuentes de suministro.
También alertó sobre el abatimiento de los pozos que abastecen a Hermosillo y recordó que el Acueducto Independencia solo aporta agua a entre el 25 y 30% de la población. En su opinión, la solución pasa por renovar la infraestructura existente, instalar más medidores y manejar con mayor cuidado las fuentes de abastecimiento para evitar que la problemática se agrave.




