-Anuncio-
lunes, julio 13, 2026

Poesía, derecho sucesorio y ética profesional de jueces y abogados (Parte 1)

Héctor Rodríguez Espinoza
Doctor en Derecho, catedrático desde 1969 del Departamento de Derecho de la Universidad de Sonora. Editorialista y autor de 25 libros de Jurisprudencia y Cultura, Ed. Porrúa y Editorial Académica Española. Expresidente del Consejo de Certificación Barra Sonorense de Abogados. Profesionista distinguido 2013 y 2016.

Relacionadas

- Advertisement -

I.- POLÉMICA. A propósito de la polémica moral y jurídica en el Derecho civil sucesorio, ya como maestro en retiro después de 53 años de docencia en la Universidad de Sonora, recuerdo esta poesía andaluza que solía compartir con mis ex compañeros de Derecho y con mis jóvenes ex discípulos: ¿Tenemos, los padres, el deber de dejarle toda la herencia patrimonial a l@s hij@s? ¿Tienen, l@s hij@s, el derecho de recibir toda la herencia patrimonial de sus padres? ¿Habría -y cuál sería- el justo medio aristotélico?

II.- RAFAEL DE LEÓN (1903-1962). Es el autor de la poesía andaluza “Ahora me toca a mí”. Fue un poeta y letrista sevillano muy conocido por sus obras en el ámbito andaluz, flamenco y popular. Este poema, a menudo recitado como monólogo, es uno de sus textos más emblemáticos y populares, especialmente en recitales y homenajes andaluces. Trata temas como el paso del tiempo, la relación entre padres e hijos y la vida campesina, con un estilo lleno de gracia, ironía y lenguaje popular andaluz.

III.- ANÁLISIS DE SU SIMBOLISMO. Es un monólogo dramático en el que un padre andaluz, de origen humilde y enriquecido por el campo, se rebela contra sus tres hijos “señoritos”. Después de sacrificarse toda la vida, decide disfrutar de su fortuna. El tono es humorístico, irónico y popular, pero debajo late una profunda crítica social y existencial.

1. El sombrero cordobés. Simbolismo principal: Identidad, autoridad y arraigo popular. El padre se niega a quitárselo (“Mejor está en mi cabesa”) y lo usa como gesto de rebeldía y autoafirmación. Representa su orgullo campero frente al refinamiento impostado de la casa elegante y el criado. Es un símbolo de autenticidad andaluza frente a la asimilación burguesa de sus hijos.

2. El campo, los cortijos, el ganado y las cosechas. Simbolismo: Sacrificio, raíz y fuente de riqueza. El arjibe, el mosto, las ovejas, los toros en la dehesa, los olivares y el trigo simbolizan el mundo rural tradicional andaluz que el padre conoce íntimamente (fue pastor con alpargatas rotas). Representan el esfuerzo, la conexión con la tierra y la naturaleza cíclica (luna, estaciones). Los hijos quieren que siga “produciendo” para ellos, reduciendo al padre a una máquina de generar riqueza.

3. Los hijos “señoritos” y sus descapotables. Simbolismo: Ingratitud, ociosidad y falsa superioridad. Los “cachorros”, “pichones míos, rosas de mayo y abrí” (irónico) y “tres duques en lo tocante a la ropa” representan la generación parasitaria que vive de lo heredado sin esfuerzo. Los coches deportivos simbolizan lujo superficial y modernidad vacía frente al sacrificio rural del padre.

4. El abogado. Simbolismo: Poder formal, ley humana y mediación interesada. Es el instrumento de los hijos para controlar al padre. Este lo rechaza (“yo no admito en este pleito más tribuná que er de Dió”), contraponiendo la justicia divina/popular a la justicia legal burguesa. Simboliza la ruptura entre el mundo auténtico y el mundo de intereses y documentos.

5. El disfrute final: toros, vino, cante, claveles, serrana y automóvil. Simbolismo de liberación y carpe diem: Tras el sacrificio (“Pa mí, ni café ni amigos…”), el padre reclama placeres vitales andaluces:

.Corridas de toros, vino y cante → Fiesta, duende, vitalidad popular. 

.Claveles y serrana → Amor, sensualidad y romanticismo tardío. 

.Automóvil y dinero → Inversión del lujo: ahora es suyo para gozarlo.

Esto simboliza la revancha existencial: el ciclo de la vida se invierte. Los hijos ya “disfrutaron lo suyo”; ahora le toca a él vivir antes de morir.

6. Simbolismo general del título y el estribillo “Ahora me toca a mí”. Representa el cambio de turno generacional y la reivindicación del individuo frente al deber familiar. Es una afirmación de agencia y derecho al placer después del sacrificio. 

Crítica a la ingratitud filial y al modelo de “padre proveedor eterno”. 

Toque filosófico: la vida es finita y el padre reclama su derecho a la segunda juventud o a una vejez digna de gozo.

Temas simbólicos más profundosInversión de roles: El padre pasa de “destripaterrones” a señor que disfruta; los hijos, de príncipes a seres egoístas.

Autenticidad vs. apariencia: Lenguaje popular, sombrero y campo frente a criados, reverencias y abogados.

Justicia poética/divina: El padre apela a Dios como juez supremo contra la ley de los hombres.

Andalucismo vital: El poema celebra la sabiduría popular andaluza, el humor como arma y el derecho a la alegría frente a la moral del ahorro y la obligación.

En resumen, el poema usa símbolos rurales y festivos andaluces para defender una ética del disfrute merecido frente a la explotación filial y la hipocresía social. Con ironía y ternura, Rafael de León convierte un monólogo familiar en una pequeña epopeya de rebeldía popular.

IV.- Algunos de los mejores declamadores (o recitadores) más destacados y populares de “Ahora me toca a mí”, disponibles en youtube.com, desde la posguerra, son:

Manuel Benítez Carrasco — Considerado uno de los más emblemáticos. Su recitado es frecuentemente alabado por su voz incomparable y autenticidad andaluza. Es una versión muy recomendada y clásica.

José García Dávila — Muy popular en plataformas como YouTube, con una declamación expresiva y profesional. Tiene una amplia experiencia como declamador.

Juan José Gallego Roldán — Su versión acumula decenas de miles de vistas y elogiada por su calidad y emotividad.

Alejandro Ulloa — Otra interpretación destacada, a menudo mencionada junto a las más recordadas.

Otros recitadores notables que lo han interpretado en recitales y redes incluyen a Juan Luis (en eventos y Facebook) y diversos poetas andaluces en homenajes.

Estas versiones destacan por su entonación, acento andaluz y capacidad para transmitir el humor, la ironía y la emoción del texto. La de Manuel Benítez Carrasco suele considerarse una de las referencias clásicas.

V.- EXTRAPOLACIÓN 2026. A la realidad rural-urbana de México: El poema adquiere un eco muy fuerte y actual. El país presenta una de las brechas rurales-urbanas más marcadas de América Latina, con un campo que envejece rápidamente, remesas como pilar económico y tensiones intergeneracionales evidentes. Paralelismos clave en el contexto mexicano. El padre “campesino sacrificado”.

El padre trabaja la tierra, cría ganado y acumula para sus hijos. En México rural (especialmente en estados como Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Oaxaca, Chiapas, Guerrero o Zacatecas), muchos adultos mayores y padres de familia han dedicado su vida a la agricultura de subsistencia, maíz, frijol, ganadería o jornalerismo.

Han enviado a sus hijos a estudiar o trabajar a ciudades (CDMX, Guadalajara, Monterrey, Tijuana, etc.) o a Estados Unidos (Arizona, California, Nueva York, Harvard, Yale). Las remesas (que en 2025-2026 siguen siendo un flujo masivo, aunque con signos de estabilización por el envejecimiento de los migrantes y política anti migrante Trump 2.0) actúan como el “cortijo” del poema: sostienen a las familias rurales.

Los hijos “señoritos” urbanos o migrantes. Viven en “glorias” gracias al esfuerzo paterno. En México, los jóvenes que migran logran acceso a educación superior, empleos formales o informales mejor pagados, consumo y modernidad (coches, tecnología, ropa). Sin embargo, muchos se desconectan emocional y económicamente del campo.

La brecha salarial es clara: ingresos rurales promedio mucho más bajos que urbanos. La pobreza rural afecta a millones, mientras que en ciudades crecen cinturones de informalidad.

Presiones familiares y “el abogado” moderno. Los hijos envían ¡un abogado! para controlar los gastos del padre. En México actual, esto se manifiesta en llamadas, mensajes o visitas donde se presiona al padre/madre: “No vendas la parcela”, “Sigue trabajando la tierra”, “Guarda para la vejez o para nosotros”.

Hay conflictos por herencias de tierras ejidales o pequeñas propiedades, y expectativas de que los padres sigan produciendo o cuidando nietos, mientras los hijos “progresan” en la ciudad.

La reivindicación de los adultos mayores y abuelos rurales. Muchos, tras décadas de sacrificio, migración circular o trabajo duro, reclaman (o desean) disfrutar: vender parte de la tierra, viajar, mejorar su casa, buscar compañía o simplemente descansar.

Sin embargo, enfrentan soledad, problemas de salud con enfermedades crónico degenerativas sin acceso adecuado, y a veces abandono en un asilo. El envejecimiento rural es un fenómeno marcado: los jóvenes se van y dejan a los mayores. Programas como pensiones para adultos mayores (Bienestar) más o menos ayudan, pero no resuelven el vacío emocional ni la falta de oportunidades.

Realidad mexicana específica hacia 2026. Envejecimiento y despoblamiento rural — El campo mexicano envejece. La migración de jóvenes (por educación, empleo y falta de futuro) deja comunidades con predominio de adultos mayores.

Remesas y dependencia — Siguen siendo vitales para zonas rurales, pero su crecimiento se modera por el envejecimiento, detenciones, muertes y deportaciones de los migrantes en EE.UU. hoy recrudecidas.

Brecha territorial — Pobreza rural significativamente más alta que urbana. Acceso limitado a servicios, internet (aunque mejora), salud y educación de calidad.

Migración interna e internacional — Jóvenes salen del campo hacia ciudades o EE.UU. (incluyendo visas agrícolas H-2A). Esto generaba un “vaciamiento” rural y presión en urbes.

Cambios positivos — Algunos retornados invierten en el campo, hay emprendimientos rurales juveniles y programas gubernamentales intentan cerrar brechas (Sembrando Vida, etc.), aunque con resultados mixtos.

En resumen, en México el poema representa la tensión entre un México rural sacrificado (que produce alimentos, envía remesas y cuida tradiciones) y un México urbano/migrante que avanza pero a menudo olvida o presiona a sus raíces. La frase “Ahora me toca a mí” se convierte en un grito silencioso de miles de adultos mayores abuelos rurales que, después de darlo todo, reclaman dignidad, descanso y reconocimiento. Es un espejo de la desigualdad territorial mexicana: un país donde el campo alimenta al país pero envejece solo, mientras las ciudades crecen sin absorber completamente el talento ni resolver las brechas.

RAFAEL DE LEÓN.

https://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_de_Le%C3%B3n

(Continúa)

Aviso

La opinión del autor(a) en esta columna no representa la postura, ideología, pensamiento ni valores de Proyecto Puente. Nuestros colaboradores son libres de escribir lo que deseen y está abierto el derecho de réplica a cualquier aclaración.

- Advertisement -

Opinión

Sonora ocupa el octavo lugar a nivel nacional en casos de violencia física dentro de las escuelas

Al menos 54 casos de algún tipo de violencia sufrieron alumnos de distintas edades de educación básica y media...

Sigue desaparecido hombre que fue arrastrado por agua de lluvia a canal en Hermosillo

A más de 24 horas aún no ha sido localizado el adulto mayor que fue arrastrado por las aguas del canal Lázaro Cárdenas, en tanto los rescatistas confirmaron que seguirán en el operativo de búsqueda hasta dar con el paradero del ciclista. 

Modelo Rocha Moya: ¿Aplicará en el 27?

En Morena siguen pensando que el caso Rocha Moya de Sinaloa no los va a afectar en las próximas...

La “transferencia del aprendizaje” uno de los mayores dolores de cabeza del desarrollo organizacional

Durante muchos años las organizaciones creyeron que desarrollar habilidades blandas consistía en reunir a sus líderes en un salón...
- Advertisement -