El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que planea suspender de manera temporal el impuesto federal al combustible hasta que bajen los precios de los hidrocarburos, los cuales se han disparado por la guerra iniciada por Washington e Israel contra Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
“Vamos a eliminar el impuesto a la gasolina por un periodo de tiempo, y cuando baje el precio, permitiremos que se reintroduzca gradualmente”, dijo Trump, sin precisar el plazo de aplicación, en una entrevista telefónica con la cadena CBS.
Las declaraciones del mandatario ocurren un día después de que el secretario estadounidense de Energía, Chris Wright, adelantara que el Gobierno estaba considerando congelar ese gravamen.
Wright aseguró a la cadena NBC este domingo que “todas las medidas que puedan tomarse para bajar el precio en las gasolineras y reducir los costos para los estadounidenses cuentan con el apoyo de esta Administración”.

Sin embargo, cualquier cambio en este impuesto deberá ser aprobado por el Congreso. De acuerdo con CBS, una suspensión le costaría al Gobierno cerca de 500 millones de dólares a la semana.
Los impuestos federales a los combustibles incluyen gravámenes de 18.4 centavos por galón para la gasolina y de 24.4 centavos por galón para el diésel.
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Poco después de los comentarios de Trump, el senador Josh Hawley y la congresista Anna Paulina Luna, ambos republicanos, respaldaron la medida y afirmaron que presentarán propuestas en ambas Cámaras del Congreso para impulsarla.
El senador demócrata Mark Kelly, crítico de la Administración, también mostró su apoyo a la iniciativa, la cual ya había mencionado en marzo pasado. “Las familias necesitan ayuda ahora. El representante Chris Pappas y yo ya tenemos un proyecto de ley para suspender el impuesto a la gasolina. Hagámoslo”, escribió en X.
Como consecuencia del conflicto, Irán interrumpió el paso por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde transitaba el 20 por ciento del crudo mundial, lo que ha generado incertidumbre en los mercados, afectado cadenas de suministro y elevado los precios de los hidrocarburos.
El volumen de suministro de petróleo perdido por el conflicto ya alcanza los 14 millones de barriles diarios, según datos de la Agencia Internacional de la Energía.

En Estados Unidos, los precios de la gasolina alcanzan un promedio nacional de 4.52 dólares por galón este lunes, de acuerdo con la asociación automovilística AAA, lo que representa un aumento de más del 50 por ciento desde el inicio de la guerra.
El incremento ha impactado directamente a los consumidores estadounidenses, ya afectados por la inflación, obligándolos a modificar sus hábitos de consumo.
La semana pasada, el economista jefe de la Casa Blanca, Kevin Hassett, afirmó que el aumento en el precio de la gasolina por la guerra en Irán se “revertirá rápidamente” gracias al incremento en la producción de hidrocarburos en el país, que en abril registró niveles récord de exportación de petróleo.
Con información de EFE.


