El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que considera “seriamente” la posibilidad de convertir a Venezuela en el estado número 51 de la Unión Americana, una declaración que ha generado inmediatas reacciones políticas en ambos países y reavivado la tensión diplomática bilateral.
De acuerdo con lo publicado por el periodista de la cadena Fox News, John Roberts, el mandatario estadounidense habría sostenido una conversación telefónica en la que aseguró que evalúa esa opción bajo el argumento de que los venezolanos “lo aman”.
La declaración fue difundida posteriormente en redes sociales y retomada por distintos medios internacionales.
Desde Europa, donde participa en actividades diplomáticas, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó de manera categórica cualquier posibilidad de anexión.
En declaraciones a medios, sostuvo que dicha idea “no está prevista y jamás estaría prevista”, al subrayar que el país sudamericano defiende su independencia nacional y su historia soberana.
Rodríguez enfatizó que Venezuela está construida sobre la base del legado de sus próceres y de quienes han defendido su libertad, por lo que consideró inviable cualquier escenario de incorporación a otro país.
También insistió en la importancia de mantener canales de cooperación con Estados Unidos, pese a las diferencias políticas.
Las declaraciones de Trump se suman a una serie de comentarios previos en los que ha sugerido que la relación con Venezuela ha cambiado tras la detención del presidente Nicolás Maduro en enero, así como el rediseño de la política energética en la región, donde el país sudamericano mantiene algunas de las mayores reservas petroleras del mundo.
El tema vuelve a colocar a Venezuela en el centro del debate internacional, en un contexto marcado por la transición política interna, la reconfiguración de su relación con Washington y la disputa por el control y aprovechamiento de sus recursos energéticos.
Con información de EFE


