El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar críticas contra el papa León XIV, a quien acusó de “poner en peligro a muchos católicos” y de respaldar la posibilidad de que Irán cuente con armas nucleares. Las declaraciones ocurren a pocos días de la visita del secretario de Estado, Marco Rubio, al Vaticano, en un intento por recomponer la relación entre ambos gobiernos.
En una entrevista telefónica con el presentador Hugh Hewitt, de Salem News Channel, Trump respondió a cuestionamientos sobre la postura del Pontífice respecto al arresto del activista y editor hongkonés Jimmy Lai. El mandatario afirmó: “Bueno, el Papa prefiere hablar de si está bien que Irán tenga un arma nuclear. No creo que eso sea bueno (…). Creo que está poniendo en peligro a muchos católicos y a mucha gente, pero supongo que si depende del Papa, él cree que está bien que Irán tenga un arma nuclear”.

Horas después, el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, respondió a los señalamientos durante un acto público. “El Papa sigue adelante por su camino, predicando el Evangelio y la paz, como diría San Pablo, en toda ocasión, oportuna e inoportuna. Que esto guste o no es otra cosa. Entendemos que no todos comparten la misma opinión. Pero esa es la respuesta del Papa”, declaró.
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La tensión entre Trump y el Pontífice ha ido en aumento desde enero, tras las críticas del Papa a las políticas migratorias de la Casa Blanca, la intervención en Venezuela y el ataque a Irán, además del uso de la religión en discursos políticos.

El conflicto escaló el 12 de abril, cuando Trump publicó mensajes en redes sociales contra el líder religioso. En ese momento, calificó a Robert Prevost como “débil ante la delincuencia” y “nefasto en política exterior”, además de pedirle que dejara de “complacer a la izquierda radical”. También reiteró: “No quiero un Papa que crea que esté bien que Irán tenga un arma nuclear (…) No quiero un Papa que critique al presidente de los Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido por una aplastante mayoría”. Posteriormente agregó: “No creo que esté haciendo un muy buen trabajo. No soy un gran admirador del papa León”.
El Pontífice respondió al día siguiente durante una rueda de prensa en un vuelo hacia Argelia: “No tengo miedo a la Administración Trump (…) Seguiré hablando en voz alta contra la guerra”. Aunque evitó confrontarlo directamente, sostuvo que “el Evangelio es claro” y que “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”.


