China ha reforzado los controles en sus aduanas para vigilar el cumplimiento de las restricciones en la exportación de fertilizantes, en un contexto marcado por la creciente diferencia entre los precios internos y los del mercado internacional.
De acuerdo con operadores del sector, el sulfato de amonio —uno de los fertilizantes más exportados por volumen— comenzó a ser sometido a inspecciones más rigurosas, pese a que este producto no estaba incluido en las limitaciones impuestas en marzo. Las fuentes, que solicitaron anonimato, señalaron que estas revisiones han aumentado de manera considerable en las últimas semanas.
El endurecimiento de las medidas surgió después de que autoridades aduaneras en la ciudad portuaria de Qingdao detectaran irregularidades. Exportadores habrían declarado incorrectamente fertilizantes restringidos, como urea y potasa, haciéndolos pasar por sulfato de amonio para evadir las restricciones vigentes.

“Nuestras exportaciones de sulfato de amonio han registrado recientemente una tasa de inspección muy elevada debido a esto”, afirmó un comerciante vinculado a esta industria.
Hasta el momento, no se obtuvo respuesta por parte de las autoridades aduaneras locales ni de la Administración General de Aduanas en Pekín.
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China figura como uno de los mayores exportadores de fertilizantes a nivel mundial, con envíos que superaron los 13 mil millones de dólares el año pasado. No obstante, mantiene un control estricto sobre sus exportaciones con el objetivo de proteger el abasto interno para el sector agrícola.
En marzo, el gobierno chino limitó la mayoría de los envíos al extranjero previo a la temporada de siembra de primavera, permitiendo únicamente la exportación de ciertos productos, entre ellos el sulfato de amonio.
Estas restricciones han coincidido con un fuerte incremento en los precios internacionales de los fertilizantes, impulsado en parte por la interrupción del comercio en el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde circula aproximadamente un tercio de la urea a nivel global.
En contraste, los precios internos de la urea en China permanecen considerablemente más bajos, debido a las restricciones y a su sistema de producción basado en carbón. Esta diferencia genera un incentivo económico significativo para exportar, en caso de que las limitaciones fueran flexibilizadas.

Actualmente, las exportaciones de urea operan bajo un sistema de cuotas, y las autoridades suelen evaluar la disponibilidad de excedentes a partir de mayo antes de autorizar envíos al extranjero.
Durante el último año, China exportó 4.9 millones de toneladas de urea, una cifra inferior al promedio histórico que oscila entre 5 y 5.5 millones de toneladas, equivalente a cerca del 10% del comercio global, según datos de StoneX.


