La estructura poblacional de México ha cambiado de forma significativa en las últimas dos décadas, revelando un claro proceso de envejecimiento, de acuerdo con los datos comparativos de 2006, 2016 y 2026 del Instituto Nacional de Estadísticas, Geografía e Informática (INEGI).
Menos niños, más adultos mayores
El dato más contundente es la caída en la población infantil:
- Menores de 1 año: bajaron de 1.7% en 2006 a 0.8% en 2026 (-39.7%)
- Niños de 1 a 4 años: disminuyeron de 7.8% a 4.3% (-29.7%)
- Grupo de 5 a 9 años: cayó de 10.5% a 7.2% (-14.6%)
Este descenso refleja una reducción sostenida en la natalidad, una tendencia que impacta directamente en el crecimiento demográfico del país.

Jóvenes en transición
Los grupos de adolescentes y jóvenes muestran variaciones más moderadas:
- 15 a 19 años: ligera baja de 10.1% a 8.5%
- 20 a 29 años: aumento de 15.7% a 14.9% (con pico en 2016)
Esto indica que México aún mantiene una base importante de población joven, aunque en proceso de estabilización.
Adultos y adultos mayores, los que más crecen
El cambio más fuerte está en los grupos de mayor edad:
- 50 a 59 años: subieron de 7.8% a 12.1% (+35.1%)
- 60 a 64 años: crecieron de 2.8% a 5.0% (+52.6%)
- 65 años y más: aumentaron de 6.4% a 11.5% (+60.9%)
Este último grupo prácticamente se duplicó en dos décadas, confirmando el envejecimiento acelerado de la población.

México supera los 131 millones de habitantes
En términos absolutos, la población total también creció:
- 2006: 105.8 millones
- 2016: 119.9 millones
- 2026: 131.1 millones
Esto representa un incremento de 9.4% en la última década.
Implicaciones: presión en salud y pensiones
El cambio demográfico plantea retos importantes:
- Mayor demanda de servicios de salud
- Presión sobre sistemas de pensiones
- Necesidad de políticas para adultos mayores
- Reducción futura de la fuerza laboral joven
Al mismo tiempo, abre oportunidades en sectores como cuidados, servicios médicos y economía plateada.



