Hermosillo, Sonora.- A poco más de una hora de Hermosillo se encuentra el pueblo de San Marcial; ahí, la familia Villegas implementa en su rancho el proyecto Tierra Viva, que busca promover el cuidado de los animales y tener una vida sustentable.
Se trata de un esfuerzo colectivo impulsado por Manuel Villegas y su esposa Lupita, así como sus hijos Saúl y Vicente, su sobrina Ámbar, Carlos y Karen.

Vicente explicó que lo que comenzó como un terreno familiar, ha evolucionado este 2026 hacia una iniciativa integral de permacultura, donde la autosuficiencia es la meta principal frente a los modelos industriales actuales.
“El proyecto empezó hace mucho tiempo con la idea de buscar la sustentabilidad, buscar cómo sembrar nuestros alimentos, cómo cosechar nuestros alimentos.
No empezamos como que quiero ser un súper ganadero y así no, simplemente es cómo, por ejemplo, tener las chivas y hacer queso, tenemos las gallinas para huevos para uno. Desde muy chico me preguntaba cómo le hacían antes para vivir”.
La apicultura se convirtió en el eje central de su impacto ambiental. A diferencia de las prácticas convencionales, la familia Villegas optó por un rescate activo de colmenas que, de otro modo, serían exterminadas en zonas urbanas. Estas abejas encuentran en el rancho El Reparo, un santuario diseñado para que su desarrollo no dependa de la explotación comercial.
Ambar dijo que el sistema que aplican se aleja de la apicultura industrial, adoptando las enseñanzas de Óscar Perone. El objetivo es permitir que la colonia crezca libremente, sin estrés, buscando una relación de respeto con el polinizador que, a cambio, fortalece la flora y las huertas del rancho.
“A mí me encanta ir al rancho, cada uno de nosotros tiene sus actividades aparte, pero nos gusta como el pretexto de invertir un poco de nuestro tiempo, ayudar a mi tío más que nada, con lo que podamos. Y se nos ocurrió la idea de hacer algo por el planeta.
No nomás quedarnos nosotros en hacerlo así, sino poco a poco con nuestras capacidades ir creando un lugar donde pudiéramos aportar al planeta con el tema de las abejas. Y nos pusimos a investigar entre todos juntos cosas sobre este tema. Y este año nos decidimos a rescatar abejas”.
Asimismo, la familia implementa procesos donde cada residuo tiene un propósito, por ejemplo las cáscaras de vegetales nutren a las gallinas, mientras que los restos orgánicos se transforman en fertilizante.
Por último, Vicente señaló que buscan transformar su rancho en un centro de convivencia y aprendizaje, donde se impartan talleres sobre permacultura, construcción natural y ecología, principalmente a niños de primaria.




