Hermosillo, Sonora.– En medio del conflicto laboral que enfrenta la Universidad de Sonora, el sector minero en la entidad hizo un llamado a privilegiar el diálogo y la negociación como vía para alcanzar una solución que garantice la estabilidad académica y económica del estado.
El presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM) Distrito Sonora, Roberto Sitten Ayala, advirtió que una prolongación del conflicto podría generar incertidumbre y afectar la percepción de Sonora como destino confiable para la inversión.
“Cualquier tensión laboral prolongada genera una percepción de incertidumbre que puede comprometer la confianza de los inversionistas.
Sonora compite globalmente, y para seguir creciendo, es fundamental mandar señales de madurez y resolución”, compartió Sitten Ayala.
Impacto en formación y desarrollo económico
El representante del sector destacó que las instituciones educativas, particularmente la Universidad de Sonora, son clave para la formación de capital humano especializado, especialmente en áreas vinculadas a las Ciencias de la Tierra, fundamentales para la industria minera.
“La formación de nuevos talentos en estas disciplinas es la base sobre la cual se construye el futuro de la minería sustentable en el estado; por ello, la continuidad académica es una preocupación compartida por nuestras empresas”.
Llamado a una solución equilibrada
Sitten Ayala reconoció que existen demandas legítimas por parte del personal universitario, así como limitaciones financieras en la institución, por lo que insistió en que la solución debe construirse mediante una negociación técnica y empática.
“Estamos convencidos de que las partes involucradas tienen la voluntad de encauzar este conflicto a la brevedad”.
“Prolongar esta situación no beneficia a nadie y pone en riesgo la señal de estabilidad que Sonora ha proyectado con tanto esfuerzo al mundo”, señaló.
El posicionamiento del sector minero se suma a las voces que buscan una pronta resolución al conflicto, con el fin de preservar tanto la continuidad educativa como la confianza económica en la entidad.


