El tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz fue interrumpido por Irán, luego de los ataques de Israel en Líbano que dejaron decenas de muertos y cientos de heridos, en una nueva escalada que tensiona el frágil acuerdo de alto el fuego en la región.
La agencia Fars News, vinculada a la Guardia Revolucionaria, reportó que la medida fue adoptada tras la ofensiva israelí.
“El paso de petroleros a través del estrecho de Ormuz ha sido detenido tras los ataques de Israel al Líbano“, indicó el medio.
Horas antes, según la misma fuente, Teherán había permitido el tránsito “sin problemas” de dos embarcaciones, en el contexto de la tregua temporal de dos semanas pactada con Estados Unidos.
No obstante, Líbano quedó fuera de ese acuerdo, lo que ha derivado en nuevos episodios de violencia.
El gobierno libanés denunció que el Ejército israelí ejecutó este miércoles su “mayor ataque” desde el inicio del conflicto, provocando múltiples víctimas.
En paralelo, Irán acusó violaciones al acuerdo con acciones en su territorio, entre ellas un ataque contra una refinería en la isla de Lavan y la interceptación de un dron en la ciudad de Lar, por lo que advirtió que responderá con firmeza.
De acuerdo con el diario estadounidense The Wall Street Journal, Teherán estaría condicionando su participación en las próximas negociaciones en Islamabad a que el alto el fuego también incluya a Líbano.
Tregua bajo presión
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, alertó sobre las primeras violaciones al cese de hostilidades apenas horas después de su anuncio.
“Insto, de manera firme y sincera, a todas las partes a ejercer la contención y a respetar el alto el fuego durante dos semanas —tal como se acordó—, a fin de que la diplomacia pueda asumir un papel protagónico en la búsqueda de una solución pacífica al conflicto”, señaló en un mensaje difundido en X.
Las tensiones aumentaron tras la detección de un dron avanzado Hermes 900 en la provincia iraní de Fars, hecho que Teherán considera una violación directa de la tregua.
A esto se suma el ataque denunciado contra instalaciones petroleras en el golfo Pérsico, ocurrido poco después de que entrara en vigor el acuerdo mediado por Pakistán, con respaldo de potencias como China y Arabia Saudí.
El escenario pone en riesgo las conversaciones previstas en Islamabad, donde delegaciones de Washington y Teherán buscarán definir una ruta para poner fin a más de 40 días de conflicto.
Entre las propuestas iraníes se contempla no desarrollar armas nucleares y garantizar el tránsito por el estrecho de Ormuz, a cambio del levantamiento de sanciones internacionales.
Con información de EFE


