En medio de crecientes problemas operativos en aeropuertos de Estados Unidos, el presidente Donald Trump anunció la firma de una orden ejecutiva para garantizar el pago inmediato a los agentes de seguridad aeroportuaria que han trabajado sin salario debido al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
A través de un mensaje en redes sociales, el mandatario informó que instruirá al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, para liberar los recursos de forma urgente y atender lo que calificó como una “situación de emergencia” en el sistema aeroportuario.
Trump sostuvo que la medida busca reducir retrasos, filas extensas y fallas en la operación, derivadas del impacto que ha tenido el bloqueo presupuestario sobre agencias como la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), donde miles de trabajadores continúan laborando sin recibir su salario.
El conflicto presupuestario, iniciado el pasado 14 de febrero, ha provocado niveles críticos de ausentismo en distintos aeropuertos del país. Entre los casos más severos se encuentra el Aeropuerto William P. Hobby de Houston, donde más del 40% del personal no se presentó a trabajar en los últimos días.
Situaciones similares se registraron en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, el Aeropuerto Intercontinental George Bush en Houston y el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans, todos con reducciones significativas en su plantilla operativa, lo que ha generado tiempos de espera prolongados para los pasajeros.
Como medida adicional, el gobierno federal desplegó elementos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en más de una decena de aeropuertos, con el objetivo de apoyar en tareas logísticas como control de multitudes, vigilancia de accesos y organización de filas.
El responsable de la política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan, explicó que el apoyo del ICE se limitará a funciones que no requieren especialización técnica, aunque la decisión ha generado críticas por parte de organizaciones promigrantes, especialmente ante la posibilidad de que estos agentes participen en detenciones o arrestos.
El presidente también atribuyó la crisis al desacuerdo con legisladores demócratas en torno al financiamiento del DHS, en un contexto marcado por tensiones sobre políticas migratorias y operativos recientes.
Lee también: Trump amplía hasta el 6 de abril el plazo para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz
Mientras tanto, la administración busca contener el impacto del cierre en uno de los sectores más sensibles para la movilidad y la economía: la seguridad aeroportuaria.
Con información de EFE


