Cajeme, Sonora.- Para doña Lucrecia y don Toño, moverse dentro de su propia casa se había convertido en un reto diario. Ambos, adultos mayores de Cajeme con problemas de salud que les impiden caminar, enfrentaban la rutina con recursos limitados y sin el apoyo necesario para trasladarse con seguridad. Su situación, desconocida para muchos, reflejaba una realidad que durante años vivieron en silencio.
Luego de que Proyecto Puente diera a conocer su caso, la ayuda no tardó en llegar. Personal del DIF Cajeme acudió hasta su vivienda para entregarles dos sillas de ruedas nuevas, además de despensas y pañales, atendiendo así una necesidad urgente que por años habían sobrellevado con carencias.
Lee también: Ayudemos a doña Lucrecia y don ‘Toño’ en Cajeme: perdieron la movilidad y necesitan sillas de ruedas
Al conocer el caso, la presidenta del DIF Cajeme, Martha Patricia Patiño de Lamarque, giró instrucciones inmediatas al área de discapacidad para brindarles atención directa a la pareja.
“Siempre estaremos preocupados por atender a las familias más vulnerables. En este caso, actuamos de inmediato para apoyar a esta pareja que enfrenta una situación muy difícil”, expresó.
Brenda, hija de Lucrecia y Toño, agradeció el respaldo recibido y reconoció también la publicación que mostró la situación de sus padres.
Lee también: Cuaresma 2026: Qué significa y cómo vivir los 40 días de ayuno y reflexión
“Antes sentaba a mi papá en una silla de plástico y mi mamá usaba una silla de ruedas vieja y desbaratada. No tenían cómo moverse. Ahora cada uno tiene su propia silla y podrán estar más cómodos. Estamos muy agradecidos con Dios y con todas las personas que nos ayudaron”, compartió con emoción.
Hoy, en ese hogar, además de despensas y apoyos funcionales, llegó algo más: tranquilidad y esperanza.


