WASHINGTON- Una audiencia de cuatro horas llenas de jarabe mandibular en las que cada intercambio entre legisladores republicanos y demócratas con la fiscal general Pam Bondi aportaba una palabra a ese diccionario de burocracia lingüística que parece inagotable. Así fue a audiencia ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes para revisar la gestión de los archivos relacionados con Jeffrey Epstein.
La audiencia se transformó en una confrontación abierta en la que Bondi tenía detrás a las víctimas sobrevivientes de Epstein a quienes nunca volteó a mirar.
Bondi llega preparada con un dossier que incluye historiales de búsqueda de legisladores en los archivos de Epstein, lo que posteriormente generará acusaciones de vigilancia o seguimiento interno.
La fiscal general presenta su defensa y trata de centrar la sesión en el cumplimiento de la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein, que exige la entrega de millones de páginas relacionadas con el caso.
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— Megatron (@Megatron_ron) February 11, 2026
🇺🇸 Pam Bondi appears to have just lied under oath.
Ted Lieu caught her in a lie and called for her resignation pic.twitter.com/xuO0TEcfGA
Insultos, reproches y frases que definieron la tensión política
“No me voy a meter en el fango con esta mujer”, dijo Bondi al negarse a disculparse con las sobrevivientes de Epstein presentes en la sala cuando la congresista Pramila Jayapal la presionó sobre el manejo de los archivos. La fiscal general recalcó que no entraría al “barro” de las acusaciones sin fin.
En otro momento, ante el senador demócrata Jamie Raskin, Bondi cruzó la línea institucional y lo calificó de “abogado fracasado y perdedor”, una frase que encapsuló la nueva dimensión personal que adoptó la audiencia.
La fiscal general también defendió al presidente Donald Trump, calificándolo como “el mejor presidente de la historia de Estados Unidos”, en lo que varios congresistas interpretaron como una desviación política de la discusión sobre los archivos.
Acusaciones y descalificaciones
Demócratas como Lou Correa pidieron a las víctimas presentes que se pusieran de pie para mostrar su desaprobación por la actuación del Departamento de Justicia. Ninguna lo hizo, en lo que se interpretó como un fuerte símbolo de descontento.
El representante Ted Lieu sostuvo imágenes de una mujer identificada como víctima en archivos relacionados con el caso y cuestionó por qué no se había actuado contra otros implicados, incluyendo amistades de figuras poderosas señaladas en los documentos.
Mientras tanto, legisladores demócratas denunciaron que el Departamento de Justicia había monitoreado y registrado las búsquedas que ellos mismos realizaron al revisar los archivos de Epstein, un acto que calificaron como “un abuso de poder” y una amenaza a la separación de poderes.
“Ustedes se sientan aquí y atacan al presidente y no lo voy a permitir”.
Bondi dirigiéndose a miembros del Comité Judicial, defendiendo al presidente Trump y acusando a los demócratas de politizar la audiencia.
La audiencia se realizó bajo la sombra de la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein, aprobada en noviembre de 2025, que exigía la publicación de millones de páginas de documentos relacionados con el caso. La disputa no solo se centró en el contenido, sino en la percepción de que el Departamento de Justicia había fallado en proteger a las víctimas y en cumplir plenamente con el mandato legislativo.
El cruce dejó en claro que la sesión no fue un mero trámite de revisión, sino una exposición de polarización política, en la que declaraciones duras y calificativos personales ocuparon un lugar central.
“¿Va usted a disculparse por lo que su Departamento de Justicia les ha hecho pasar?”
Pregunta directa de Jayapal a Bondi sobre disculparse con víctimas presentes por errores en el manejo de los documentos.
Legisladores demócratas, frustrados por lo que perciben como un encubrimiento y falta de responsabilidad, y una fiscal general que eligió defender no solo su gestión sino también la agenda política de la administración, salieron de la sala sin reconciliar posiciones ni bajar la intensidad de sus discursos.
Otros legisladores, incluidos demócratas y republicanos, exigen transparencia sobre por qué solo se han publicado ciertos millones de documentos, a pesar de que la ley ordena la entrega de más.


