Hermosillo, Sonora.- “A mí no se me hizo difícil la pelea”, comentó Camila Zamorano, quien con tan solo 18 años se convirtió en campeona mundial átomo, al hablar sobre el combate en el que venció a la boxeadora japonesa Sana Hazuki, con mayor experiencia.
La declaración refleja la seguridad, preparación y fortaleza mental con la que llegó a uno de los momentos más importantes de su carrera.
La boxeadora fue invitada al programa Amiga date Cuenta, conducido por Fátima Toledo y Melissa Samaniego, donde compartió su historia dentro y fuera del ring.
Camila relató que comenzó en el boxeo desde los 11 años, influenciada por su entorno familiar, ya que su papá y su hermano también practicaban este deporte.
Sin embargo, explicó que al inicio el boxeo no le apasionaba y que entró más por costumbre y entretenimiento, hasta que con el tiempo comenzó a disfrutarlo y a tomárselo en serio.
Durante la charla, destacó la relación cercana y de confianza con su papá, quien ha sido una pieza clave en su formación como atleta.
Camila mencionó que, tras ganar el campeonato, uno de sus primeros pensamientos fue para él, reconociendo su apoyo constante a lo largo de los entrenamientos y competencias.
También habló sobre los sacrificios que implica el alto rendimiento, señalando que llegar al peso es uno de los mayores retos, debido a las restricciones alimenticias y al proceso físico que conlleva.
Después de las peleas, confesó que suele darse un gusto, siendo la hamburguesa uno de sus antojos favoritos.
Finalmente, compartió la emoción de regresar a su vida cotidiana y sentir el apoyo de sus maestros y compañeros de escuela, quienes celebraron su logro.


