-Anuncio-
viernes, agosto 14, 2026

¿Te comerías una hamburguesa de insectos? La crisis del planeta nos empuja a las viejas recetas

Noticias México

‘Andy’ López Beltrán confirma retiro de visa de EEUU y lanza críticas contra funcionarios de Trump

Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, informó que Estados Unidos le retiró la visa que le permitía ingresar a ese país y responsabilizó directamente al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau.

¡Que vuelva el ascenso! Álvarez Máynez pide investigar a la Liga MX por posibles prácticas monopólicas

El coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, presentó una petición ante la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) para solicitar una investigación sobre la eliminación del sistema de ascenso y descenso entre la Liga MX y la Liga de Expansión.

Luisa María Alcalde niega “lista negra” de periodistas, pero acusa red digital para inflar tendencias

La Consejera Jurídica de la Presidencia de México, Luisa María Alcalde Luján, rechazó que el Gobierno federal tenga una “lista negra” de periodistas considerados enemigos, luego de las reacciones generadas por un análisis presentado en el programa Derecho de Réplica.
-Anuncio-
- Advertisement -

En 2013, McDonald’s vendía 75 hamburguesas por segundo, más de seis millones al día. Desde ese año, sus ventas han descendido un 25 por ciento. No es de extrañar, porque la carne de vaca ya no es solo comida, sino una cuestión política y medioambiental. Según un informe del World Resources Institute, el ganado vacuno genera siete veces más emisiones de efecto invernadero por gramo de proteína que el pollo o el cerdo, y veinte veces más que las lentejas o guisantes. Uno de los motivos es que los rumiantes producen metano, un gas con efectos sobre el calentamiento global treinta veces más potentes que el CO2.
No obstante, el problema es mucho más complejo de lo que parece. Desde los años 60 la población mundial se ha duplicado. En ese mismo tiempo, el consumo total de carne se ha multiplicado por cinco, pero no ha sido a causa de un incremento en la carne de vacuno. Al contrario, el consumo per cápita de esta carne apenas ha cambiado.
Por ejemplo, tras alcanzar un pico de 42 kilos por persona y año en 1976, el consumo de carne de vacuno en EU no ha hecho más que descender hasta casi la mitad hoy en día, mientras que el de pollo se ha duplicado en ese mismo periodo. El mayor crecimiento en el consumo de carne en el mundo se ha dado en China, que ha pasado de 10 millones de toneladas en 1980 a más de 70 en la actualidad. Pero de nuevo, la mayor parte de ese aumento se debe a la carne de cerdo y de pollo. El ligero incremento en la demanda de vacuno de China se ve compensado por la caída en otros países.
En suma, no se están consumiendo más hamburguesas por persona, pero mientras que la población humana y vacuna se ha multiplicado en medio siglo, el suelo dedicado a que las vacas puedan pastar no lo ha hecho.
En el mundo, los terrenos cultivados representan el 10.9 por ciento de la tierra firme, mientras que los pastos, que no son tierra arable y no se pueden dedicar a la agricultura, suman el 26.3 por ciento, más del doble. Los rumiantes como las vacas (también los corderos y cabras), son muy eficientes a la hora de convertir esos pastos, que no se podrían utilizar de otro modo, en proteínas para el consumo humano. Los animales que consumen pasto no compiten por la producción de comida humana, producen estiércol para enriquecer el suelo y de este modo evitan sequías, reciclan desechos y proporcionan seguridad alimentaria.
El problema es que en la mayoría de los casos, las vacas que consumimos no comen pasto. En Estados Unidos, el país mayor consumidor de vacuno del mundo y el cuarto mayor productor, la práctica totalidad de esta carne procede de feedlots, explotaciones intensivas donde se alimenta a las vacas con pienso de soja y maíz. Lo mismo ocurre en la mayoría de las explotaciones de Argentina y China, los otros grandes productores, así como en Europa. Esta dieta, además, incrementa las emisiones de metano por parte de los animales.
Hace cincuenta años las vacas se criaban exclusivamente con pasto. Hoy, un tercio de la superficie arable del planeta se utiliza para producir soja y maíz destinados a alimentar al ganado. La espeluznante excepción es Brasil, donde los feedlots aún son muy raros, pero a cambio se está arrasando la selva amazónica para convertirla en pastos.
DE 12 MESES A 2 AÑOS
En Estados Unidos, los enormes campos de cereales del medio Oeste producen los piensos para los feedlots de Texas. El estiércol de esas vacas no se emplea como fertilizante, sino que se vierte al río Mississippi que a su desembocadura genera una zona muerta en el golfo de México que se extiende miles de kilómetros océano adentro. Los motivos de este despropósito son puramente empresariales. Además de la demanda creciente, una vaca criada con pasto necesita dos años para alcanzar el mismo peso que una vaca de explotación intensiva con pienso consigue en solo doce meses.
La conciencia de que la explotación intensiva del ganado vacuno es insostenible ha llevado a la aparición de alternativas de todo tipo a la hamburguesa. El objetivo común es conseguir parecerse todo lo posible a una hamburguesa, pero sin implicar a una vaca en el proceso.
Dos compañías estadounidenses están compitiendo en la actualidad por el lucrativo negocio de la hamburguesa vegana, que no es ya una albóndiga de garbanzos y lentejas. La Impossible Burger está compuesta principalmente de proteína concentrada de soja, pero sangra igual que una hamburguesa tradicional gracias a la adición de leghemoglobina, una proteína también extraída de la soja y que es una fuente de hierro hemo, el mismo que contiene la carne.
Por su parte, Beyond Meat usa proteína de guisante, igual que los batidos de proteínas veganos para deportistas. Para conseguir el color rojo y el efecto de sangrado emplea zumo de remolacha. Las grandes cadenas de hamburguesas ya han tomado partido. McDonald’s ofrece su PLT con Beyond Meat, mientras que Burger King ha optado por Impossible Burger. El sabor y la textura son tan parecidos a la carne real que han producido rechazo en algunos clientes vegetarianos.
En ambos casos, las proporciones de proteínas y grasa son similares a las de la carne, aunque contienen algo más de carbohidratos. También han sido enriquecidas con vitaminas, en parte para compensar la pérdida producida por el procesamiento de sus ingredientes, porque estas hamburguesas vegetales son altamente procesadas. En su composición entran más de treinta ingredientes, mientras que a una hamburguesa de carne solo se le añaden especias y cereales. Hay quien está pensando en opciones más simples.
LOS INSECTOS SON UNA OPCIÓN
Los insectos son una opción para producir proteínas con un altísimo rendimiento. Para obtener un kilo de grillos es necesario alimentarlos con 1,7 kilos de pienso, mientras que una vaca consume diez kilos por kilo de carne obtenida. Si se comparan gramos de proteínas, los grillos consumen incluso menos agua que la soja, mucha menos extensión, y con menos gases de efecto invernadero. El problema aquí es cultural. Aunque en Asia hace siglos que se consumen insectos, y con seguridad formaban parte de la dieta de nuestros ancestros en el paleolítico, mucha gente se resiste a la idea de una hamburguesa de grillos, aunque sea un ingrediente sin sabor en forma de harina.
La solución definitiva parece ser hacer hamburguesas de carne de vaca, pero sin vacas. La primera hamburguesa de laboratorio la obtuvo una empresa holandesa hace seis años y costó un cuarto de millón de euros. Desde entonces otras empresas en este campo han recibido millones en financiación, incluida la española Biotech Foods, con sede en San Sebastián. La tecnología consiste en cultivar células musculares en una placa petri a partir de células madre. El resultado es carne real, eso sí, sin huesos ni tendones, parecida a la carne picada.
El coste actual de las hamburguesas de laboratorio se ha reducido drásticamente y puede estar a la par con la carne de animales. Estas tecnología también permitiría introducir grasas omega-3 en la carne, que se perdieron cuando los animales dejaron de comer pasto, haciéndola mucho más saludable. Aplicando economías de escala (enormes bioreactores donde se producirán toneladas de carne) el precio, y el coste de producción podrían bajar hasta convertir la ganadería en una reliquia. Si queremos seguir comiendo hamburguesas, el mundo tendrá que cambiar radicalmente.

- Advertisement -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

-Anuncio-
-Anuncio-

Lo más visto

Discusión vial deja un chofer de aplicación sin vida; fue atacado a balazos

Un chofer de transporte por aplicación fue atacado a balazos tras un presunto accidente vial en San José del Cabo; autoridades investigan el caso.

¿No puedes entrar a BBVA? Reportan caída de la app y retrasos en depósitos este viernes

Usuarios de BBVA reportaron fallas en la app este viernes 31 de julio, con problemas de acceso, retrasos en transferencias y depósitos de nómina que no se reflejan.

¿Se viene la lluvia a Hermosillo? Esto dice el pronóstico para la tarde de este jueves

Hermosillo tendrá una tarde de hasta 40 °C, con 30 % de probabilidad de lluvia y posibles rachas de hasta 60 km/h por una tormenta aislada.

“Esa mad… te manda a la lona”: Yahir revela el padecimiento que enfrenta en ‘La Casa de los Famosos’

Yahir reveló en 'La casa de los famosos México' que fue diagnosticado con tiroiditis de Hashimoto, enfermedad que también enfrenta Cynthia Klitbo.

El Marcos cierra sus puertas en Hermosillo tras casi cuatro décadas de historia

Después de casi 40 años de historia, el restaurante El Marcos anunció el cierre de sus operaciones en Hermosillo, poniendo fin a una trayectoria que comenzó en 1987 y que estuvo marcada por cambios de nombre, sucursales y distintas etapas para mantenerse vigente en la ciudad.
-Anuncio-

Más Noticias