La disputa por el control de los Globos de Oro escaló a los tribunales luego de que la antigua Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) presentara una demanda contra Penske Media, empresa propietaria de los galardones, a la que acusa de violar las leyes antimonopolio para obtener el control de uno de los premios más importantes de la industria cinematográfica.