Vivimos en una cultura que privilegia lo visible, lo evidente y lo que interrumpe. Aquello que irrumpe en la cotidianidad es lo que logra captar la atención y, por tanto, movilizar respuestas.
El papa León XIV expresó su cercanía con Venezuela tras el doble terremoto que dejó al menos 1,430 muertos y miles de heridos, y pidió a la comunidad internacional no dejar de lado la solidaridad con el país.