La magistrada Mónica Aralí Soto Fregoso presentó su renuncia a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con lo que pondrá fin a casi una década de trayectoria en el máximo órgano jurisdiccional electoral del país.
Soto dio a conocer su decisión este lunes 17 de agosto durante el Encuentro Nacional de Magistraturas Electorales 2026 y señaló que su último día en funciones será el 31 de agosto de 2026. La renuncia fue presentada ante el Senado para que se realice el trámite correspondiente.
“Hoy he decidido hacer un alto en mi vida profesional y jurisdiccional, he tomado la decisión de separarme del cargo como magistrada de la Sala Superior del TEPJF”.
En la carta dirigida a Laura Itzel Castillo Juárez, presidenta de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Soto recordó que fue electa por el Senado el 20 de octubre de 2016 para un periodo de nueve años, originalmente previsto para concluir el 31 de octubre de 2025.
Sin embargo, las modificaciones constitucionales relacionadas con la materia electoral y el Poder Judicial ampliaron su permanencia. Pese a ello, la magistrada decidió concluir anticipadamente su encargo. Fuentes que reportaron la renuncia coinciden en que su salida representa el cierre de una etapa de aproximadamente diez años en la Sala Superior.

“Concluir un ciclo”
En su escrito, Soto explicó que tomó la decisión de cerrar un ciclo profesional dentro del Tribunal Electoral y destacó el trabajo realizado durante su paso por la institución.
“Hoy he tomado la decisión de concluir un ciclo dentro de esta gran institución”.
La magistrada también sostuvo que durante su trayectoria mantuvo como ejes de su labor jurisdiccional la perspectiva de género, los derechos humanos, la inclusión y la igualdad sustantiva de las mujeres.
Soto llegó a la Sala Superior en noviembre de 2016 y posteriormente asumió la presidencia del TEPJF en enero de 2024, responsabilidad que dejó en octubre de 2025.
Una salida antes de concluir el periodo
La renuncia resulta relevante porque Soto decidió dejar la magistratura antes de que concluyera el periodo ampliado por las reformas judiciales.
Con su salida, quedará una vacante en la Sala Superior del TEPJF y corresponderá al Senado realizar el trámite institucional relacionado con la renuncia y determinar lo conducente respecto a la sustitución.
Después de casi diez años en el máximo tribunal electoral, Mónica Soto cerrará formalmente su etapa como magistrada el próximo 31 de agosto.




