La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este jueves que al menos 32 personas han perdido la vida y más de 700 resultaron heridas como consecuencia de dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el Caribe del país, causando daños materiales aún no cuantificados.
“A esta hora, tenemos reportes de 32 fallecidos sin contar aún con la cifras que pueda arrojar el estado La Guaira, y más de 700 heridos que hemos estado recibiendo en emergencia tanto de hospitales públicos como de centros de salud privados”, declaró la mandataria en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

Dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron a Venezuela la tarde del miércoles, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
“Este terremoto fue el segundo evento de un doblete. El sismo principal de magnitud 7.5 fue precedido 39 segundos antes por un sismo precursor de magnitud 7.2”, indicó el USGS, al actualizar una evaluación anterior que cifró en 7.1 la magnitud del primero.
Los temblores, que provocaron el derrumbe de edificios en Caracas y se sintieron en la vecina Colombia, se produjeron con un minuto de diferencia, en lugares separados por unos 45 kilómetros y a distintas profundidades, indicaron los datos del USGS.

El terremoto tuvo una profundidad de 13.2 kilómetros, por lo que fue clasificado como un sismo superficial, según información del USGS.
El último sismo similar que tuvo lugar en Venezuela fue en 2018, de una magnitud de 7.3 en el estado de Sucre y afectó a al menos diez países de la región, incluyendo Brasil, Guyana y varias islas del Caribe.
El ministerio del interior, Diosdado Cabello, afirmó que el doble sismo se sintió con mucha fuerza en el estado Trujillo, Yaracuy Carabobo, el estado Aragua, Miranda, Caracas y La Guaira.
“Hay varias zonas donde la situación es muy complicada. La zona de Los Palos Grandes, Altamira, que siempre ha sido una zona sísmica natural de Caracas, presenta una situación muy alarmante. Hay edificios, casas y viviendas que se han derrumbado y estamos atendiendo la situación con todos los recursos disponibles en materia de seguridad y asistencia civil. Los bomberos y la policía se han activado. La gente está en las calles para protegerse, lo cual es lógico. Nadie debe permanecer dentro de los edificios, ya que este tipo de sismo suele ir seguido de réplicas”.



