Pese a que el gobierno de la presidenta Clauda Sheinbaum ha negado que el fentanilo alguna vez se haya producido en México, una investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos documentó como la sustancia sí se produce en laboratorios ubicados en el estado de Sinaloa por contratistas que trabajan al servicio de los hijos de El Chapo.
Lo anterior, según un documento enviado por los fiscales a la Corte de Nueva York la semana pasada al que Proyecto Puente tuvo acceso, ocurrió por lo menos los años 2022 y 2023 en Sinaloa, periodo en el que el que la entidad era gobernada por Rubén Rocha, quien está acusado de colaborar con los hijos de el Chapo.
En el escrito firmado por el fiscal federal James M. Mcdonald y dirigido a la jueza a cargo del caso, Katherine Polk Failla, se explica que fuentes confidenciales de la Agencia Antidrogas, DEA, documentaron la mecánica de fabricación y distribución del fentanilo a través de dos contratistas identificados como Carlos Omar Félix Gutiérrez y Francisco Mariano, quienes ya fueron procesados y se declararon culpables.
“El acusado y su coacusado Francisco Mariano operaron laboratorios en Sinaloa para la fabricación e importación de fentanilo en nombre de sus co-conspiradores y el Cártel. Entre octubre de 2022 y enero de 2023 vendieron fentanilo a fuentes confidenciales de la DEA para facilitar futuras transacciones de narcóticos y también discutieron la posibilidad de intercambiar fentanilo por armas automáticas”, indica el escrito.
En sendos encuentros y llamadas con una fuente confidencial de la DEA llamada CS-1, quien simuló ser un comprador y traficante de armas, Félix Gutiérrez explicó que él y su socio operaban una red de laboratorios en Sinaloa donde producían el fentanilo con el patrocinio del Cartel de Sinaloa.
Gutiérrez dijo que el grupo criminal los “autorizó” para producir y manufacturar le fentanilo y, para ello, el propio cartel les abastecían los químicos necesarios.
“Félix Gutiérrez también le dijo a CS-1 que él y Francisco Mariano tenían autorización de una organización de narcotráfico en particular para procesar fentanilo en Sinaloa, y que la organización de narcotráfico también les proporcionaba a Félix Gutiérrez y Francisco Mariano los químicos para procesar el fentanilo. CS-1 y Félix Gutiérrez también discutieron que CS-1 obtuviera una muestra de fentanilo de Félix Gutiérrez y Francisco Mariano”, explicaron los fiscales.
Lo anterior contradice la postura oficial que ha mantenido México hasta la fecha respecto a que, en el país, no existen laboratorios clandestinos donde se mezcla el fentanilo ya producido con otras sustancias y se fabrican las pastillas. Pero lo que Félix Gutiérrez aseguró es que ellos producen la sustancia con los químicos que les proporciona la organización delictiva.
Millonario negocio narcopolítico
En el transcurso de la negociación los contratistas del cartel le informaron a la fuente que el kilogramo del fentanilo que fabricaban era vendido en San Diego en 11 mil 500 dólares (casi 190 mil pesos), pero si este era comercializado hasta Nueva york su valor ya era de más de 25 mil dólares (más de 410 mil pesos).
En enero y febrero de 2023, los fiscales indicaron que documentaron dos entregas del fentanilo en San Diego a otro emisario encubierto de la DEA. Toda la operación fue grabada y se sometió a pruebas la sustancia entregada con lo que se confirmó que se trataba de la referida droga.
Esta evidencia junto con otras pruebas sirvió para presentar en 2023 la primera acusación en contra de los dos hijos mayores de El Chapo, Iván Salazar y Alfredo Guzmán López, junto con varios integrantes más d su grupo criminal y operadores externos como los referidos Félix Gutiérrez y Francisco Mariano.
De esa misma acusación, dos años después, se desprendió la acusación complementaria en contra de diez políticos del estado de Sinaloa encabezados por Rubén Rocha Moya, quien a la postre pidió licencia indefinida al cargo. Dos de esos acusados ya se entregaron voluntariamente a las autoridades estadounidenses y negocian potenciales acuerdos de colaboración como testigos.
Picen cárcel pese a confesión
El 16 de marzo de 2023 Carlos Omar Félix Gutiérrez fue detenido en la ciudad de Bogotá en Colombia y un año después fue extraditado a los Estados Unidos. Luego de dos años y medio de proceso el implicado decidió declararse culpable de los cargos de conspirar para traficar fentanilo y otros delitos relacionados.
En el referido oficio enviado a la jueza federal el fiscal advierte que, si bien la declaración de culpabilidad es relevante para el caso y auxilia en la del proceso, el acusado merece el mínimo de prisión para un caso en estas condiciones que serpia de 7 años y medio. Ello bajo el supuesto de que sus delitos son graves y requieren un castigo.
“El acusado desempeñó un papel importante en la masiva empresa de fentanilo del Cártel al operar los laboratorios donde se producía el fentanilo. No solo ayudó a producir el fentanilo, sino que la investigación de la DEA reveló que también participó personalmente en su venta. Además, las llamadas grabadas muestran que también estaba dispuesto a facilitar la venta de armas. Las operaciones de narcotráfico destructivas y de gran alcance del Cártel no podrían existir sin la asistencia activa de individuos como el acusado”, indica el oficio.
Cabe señalar que será la juez la que, en una audiencia programada en octubre, determinará que sentencia es la que se impone a este contratista del cartel.







