Hermosillo, Sonora.- Las vacaciones representan un descanso para los niños, pero también pueden convertirse en una temporada de malos hábitos alimenticios si no se mantienen ciertos límites.
En Amiga Date Cuenta de Proyecto Puente, la nutrióloga Erika Mota explicó que uno de los errores más frecuentes es perder por completo la rutina, ya que los excesos de uno o dos días pueden no representar un problema, pero mantenerlos durante semanas o meses sí impacta la salud.
Recordó que México continúa ocupando los primeros lugares en obesidad infantil y que el principal problema no son los alimentos tradicionales, sino el alto consumo de productos ultraprocesados.
Durante la charla también advirtió sobre prácticas cotidianas que pasan desapercibidas, como comer frente a una pantalla, ya que esto dificulta reconocer las señales de saciedad y favorece el consumo excesivo.
Además, recomendó fomentar actividades físicas durante las vacaciones y señaló que un niño que consume menos de 20 alimentos diferentes requiere una valoración profesional.
Recalcó que los padres no deben recurrir a castigos para obligar a sus hijos a comer, sino ofrecer variedad y permitir que ellos regulen la cantidad que necesitan.
Finalmente, Erika Mota hizo un llamado a cuidar el lenguaje que se utiliza frente a los hijos sobre el peso, el cuerpo y la comida, además de limitar el consumo de bebidas azucaradas, cafés y energizantes en menores de edad.
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También compartió recomendaciones para preparar un lunch equilibrado y recordó que el objetivo no es solo llenar el estómago de los niños, sino brindarles alimentos que favorezcan su crecimiento, desarrollo y una relación saludable con la alimentación.






