Tras la muerte de un hombre de 55 años mientras realizaba ejercicio en un gimnasio de la colonia Bugambilias, en Hermosillo, especialistas en salud y autoridades coincidieron en la importancia de someterse a una evaluación médica antes de iniciar una rutina de entrenamiento, especialmente en personas mayores de 40 años. El caso representa el segundo fallecimiento por paro cardíaco registrado este año en un gimnasio de la ciudad.
El doctor Patrick O’il González, especialista en ecocardiografía e insuficiencia cardíaca, señaló que antes de comenzar a ejercitarse es indispensable realizar una valoración médica completa que incluya medición de la presión arterial, un electrocardiograma y análisis de sangre para detectar padecimientos silenciosos como diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares.
“Porque a los gimnasios no se va a morir. Los gimnasios son hospitales de la salud, de recuperación. No normalicemos también la muerte en los gimnasios, por favor”, expresó.
Por su parte, Ramón Luna, jefe de Operaciones del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) de la Secretaría de Salud, afirmó que aunque dos casos puedan parecer pocos, representan una problemática que debe atenderse mediante la prevención.
“Sí es importante la evaluación médica previa a un entrenamiento, a un esfuerzo físico del cual no estamos acostumbrados. Es sumamente importante porque no es culpa de los gimnasios; es tarea de todos evaluarnos qué tan capaces somos y qué tan saludables estamos al momento de querer realizar un esfuerzo físico”, indicó.
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El funcionario agregó que también es necesario consultar a un médico o nutriólogo antes de consumir suplementos alimenticios y recordó que factores como antecedentes cardiovasculares, diabetes, obesidad o colesterol elevado requieren una revisión exhaustiva para determinar el nivel de esfuerzo físico adecuado. Asimismo, advirtió que algunos gimnasios carecen de condiciones óptimas de ventilación o del equipo necesario para atender emergencias, situación que, durante la temporada de calor, puede incrementar el riesgo de deshidratación y complicaciones médicas.
Respecto a la regulación de estos establecimientos, Luna explicó que la Secretaría de Salud únicamente realiza verificaciones sanitarias en gimnasios que cuentan con albercas o comercializan alimentos, bebidas o suplementos, pero no certifica rutinas de entrenamiento ni evalúa la condición física de los usuarios. Además, reconoció que no existe una ley que obligue a los gimnasios a solicitar un certificado médico para permitir el ingreso de sus clientes.
“El mismo gimnasio debería solicitar un certificado médico, pero no es obligación como tal. Debería ser una obligación a corto plazo para evitar este tipo de situaciones”, señaló. También reconoció que actualmente no existe una autoridad que supervise este requisito ni un registro oficial del número de gimnasios en Sonora.
En ese sentido, consideró que corresponde a Protección Civil verificar que estos establecimientos cumplan con las condiciones de seguridad, como contar con un desfibrilador automático externo, mientras que la responsabilidad de acudir con una evaluación médica sigue recayendo principalmente en quienes deciden realizar actividad física.



