La costa este de Estados Unidos se encuentra bajo alerta por una ola de calor extrema que podría elevar las temperaturas hasta los 46°C en Nueva York, en un episodio que ya impacta a varias ciudades y genera preocupación por su efecto en eventos masivos, incluido el Mundial 2026 y las celebraciones del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
Las autoridades advierten que el fenómeno se intensifica en plena jornada festiva previa al Día Nacional, con condiciones que podrían agravarse durante el fin de semana. En ciudades como Boston y Filadelfia, el índice de calor alcanzaría los 40°C, mientras que en Washington D.C. llegaría a los 45°C, debido a la combinación de altas temperaturas y humedad.

“Este nivel de calor puede ser mortal para quienes no cuenten con aire acondicionado adecuado y no se mantengan suficientemente hidratados”, alertó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) del estado de Nueva York. En tanto, el alcalde Zohran Mamdani advirtió que en Nueva York “se espera que hoy se alcance el punto álgido de la ola de calor, con temperaturas que podrían llegar a los 46°C”, e hizo un llamado a la población a mantenerse a salvo.
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La emergencia climática ya afecta la agenda pública. En Washington D.C. se encuentran en riesgo eventos como un concierto frente al Capitolio y la inauguración de las festividades del sábado, que han sido retrasadas ante las condiciones extremas. Además, se prevén tormentas eléctricas hacia el cierre de la semana.
El impacto también alcanza al deporte internacional. La Copa Mundial de la FIFA en Estados Unidos, Canadá y México podría verse afectada, especialmente en estadios sin sistemas de climatización, como el de Filadelfia, donde se enfrentarán Paraguay y Francia en octavos de final. En Miami, donde Argentina y Cabo Verde ya jugaron, la sensación térmica ha llegado a niveles cercanos a los 38°C.

Las altas temperaturas también han generado presión sobre la infraestructura energética. En Nueva York se reportaron fallas en la red eléctrica, lo que obligó a pedir a la población reducir el consumo para evitar apagones. Expertos señalan que estos fenómenos son cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles.



