Hermosillo, Sonora.- Las redes sociales han cambiado la forma en que se vive la maternidad. Si antes las madres se comparaban con la vecina, hoy lo hacen con miles de mujeres que aparecen diariamente en internet mostrando rutinas impecables, cuerpos perfectos, hijos tranquilos y una vida aparentemente equilibrada.
Sin embargo, esa imagen pocas veces refleja la realidad. Para la creadora de contenido y especialista en Disciplina Positiva, Jeniffer Figueroa, el primer paso para vivir una maternidad más saludable es entender algo fundamental: no existe la mamá perfecta.
Durante una conversación con las conductoras Mariel Montes y Nitzia Gradías, Jeniffer abordó los retos que enfrentan actualmente madres y padres en una época donde la crianza está más expuesta que nunca.
La conferencista explicó que las redes sociales han generado una cultura donde muchas personas sienten que tienen derecho a opinar sobre las decisiones de crianza de otras familias.

Además, señaló que muchas veces el juicio más duro no viene de los demás, sino de las propias madres.
“Nos juzgamos nosotras mismas”, coincidieron durante la charla al hablar sobre la culpa materna y las constantes comparaciones que surgen al observar la vida de otras mujeres en internet.
Uno de los temas centrales fue la crianza positiva, una filosofía que, según Jeniffer, suele ser malinterpretada.
Aclaró que no se trata de permisividad ni de permitir cualquier conducta, sino de educar desde el respeto y la conexión emocional.
“Los límites también son una demostración de amor”, afirmó, desmontando uno de los mitos más frecuentes sobre este tipo de crianza.
La especialista recordó que cada maternidad es distinta y que las circunstancias de cada familia influyen directamente en la forma en que se vive la crianza.
Por ello, advirtió sobre el desgaste emocional que genera compararse constantemente con modelos idealizados que se observan en redes sociales.
Otro de los puntos más comentados fue la forma en que las redes sociales han romantizado procesos como el embarazo, el parto y la maternidad en general. Jeniffer advirtió que estas expectativas pueden terminar siendo dañinas cuando las mujeres sienten que su experiencia no coincide con lo que ven en pantalla.
“Esa no es la realidad”, explicó al hablar sobre publicaciones que muestran únicamente los momentos más positivos, dejando fuera el cansancio, las dudas, el desgaste emocional y los retos cotidianos que acompañan la crianza.
También reflexionó sobre cómo la maternidad transforma profundamente la vida de una mujer.
Cambian las prioridades, los tiempos, las relaciones y hasta la propia identidad. No obstante, destacó que conforme los hijos crecen, muchas madres comienzan a reencontrarse poco a poco con partes de sí mismas que habían quedado en pausa.
Finalmente, Jeniffer invitó a las madres a confiar más en su intuición y dejar de perseguir estándares imposibles.
“Siéntanse una mamá suficiente”, expresó, recordando que la maternidad no se construye desde la perfección, sino desde el amor, el aprendizaje constante y la capacidad de adaptarse a cada etapa.
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Porque en un mundo donde las redes sociales muestran versiones editadas de la crianza, la maternidad real sigue estando llena de errores, aprendizajes, sacrificios y también de enormes satisfacciones.


