Lima, Perú.- La presidenta peruana, Keiko Fujimori, celebró el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Perú y México, luego de que su Gobierno otorgara un salvoconducto a la ex primera ministra Betssy Chávez para que pueda viajar a México en calidad de asilada.
Durante una visita de trabajo a la región centroandina de Junín, Fujimori destacó los vínculos históricos entre ambas naciones.
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“Estamos muy contentos de que Perú y México hayan recuperado sus relaciones diplomáticas; somos países hermanos, amigos, con historia de muchísimos años de amistad”, declaró.
La mandataria recordó que, antes de asumir el cargo el pasado 28 de julio, había señalado que recuperar las relaciones con México sería uno de sus principales objetivos.
Fujimori explicó que la decisión de otorgar el salvoconducto a Chávez responde a la intención de mantener una postura institucional y de respeto al Estado de derecho.
“Bajo ese principio, y de acuerdo al derecho internacional, correspondía, y por eso hemos actuado de esta manera”, afirmó.
La presidenta peruana aseguró que la medida fue bien recibida por el Gobierno mexicano y sostuvo que las decisiones institucionales deben tomarse conforme a la ley, sin considerar posiciones políticas.
“Cuando uno actúa de manera institucional, uno no ve los colores políticos, uno actúa de acuerdo a ley”, señaló.
Fujimori también adelantó que espera que el nuevo embajador de Perú en México sea designado en los próximos días y que el Gobierno mexicano haga lo propio.
Restablecen vínculos tras caso de Betssy Chávez
Los gobiernos de Perú y México confirmaron este viernes el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas después de que Lima aceptara otorgar el salvoconducto a Betssy Chávez, ex primera ministra durante el Gobierno del expresidente Pedro Castillo, a quien México había concedido asilo diplomático.
Perú rompió sus relaciones con México en noviembre de 2025, después de que el Gobierno mexicano otorgara asilo a Chávez, quien enfrentaba un proceso judicial y posteriormente fue condenada a 11 años y 5 meses de prisión por el fallido intento de golpe de Estado de 2022, la misma pena impuesta a Castillo.
Las relaciones entre ambos países ya se encontraban deterioradas desde diciembre de 2022, cuando Perú expulsó al embajador mexicano y retiró a su representante diplomático. La decisión ocurrió después de que el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, condenara el encarcelamiento de Castillo y cuestionara la legitimidad de Dina Boluarte como su sucesora.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, confirmó también el restablecimiento de los vínculos diplomáticos y calificó la decisión del Gobierno de Fujimori como un acto de “buena voluntad” hacia México.
Sin embargo, Sheinbaum señaló que su administración mantendrá su postura respecto a Castillo, a quien considera injustamente encarcelado.
Por su parte, la Cancillería peruana aclaró que el salvoconducto otorgado a Chávez no implica reconocerla como perseguida política. Recordó que fue sentenciada como coautora del delito contra los poderes del Estado y el orden constitucional peruano, además de enfrentar investigaciones por presuntos casos de corrupción.




