Un total de siete amenazas de tiroteos se han recibido en planteles escolares de distintos niveles en diversos municipios de Sonora en lo que va del 2026, lo que ha movilizado a las autoridades educativas y de seguridad.
El primer caso se registró el 11 de febrero en el Liceo San Agustín, donde un escrito en un baño advertía: “Más les vale cancelar las clases el día miércoles, habrá masacre”.

Posteriormente, en el Colegio Larrea y en la Secundaria Técnica Número 74 también hubo movilización policial, en este último por un mensaje que advertía sobre una supuesta bomba que se activaría si no se suspendían los exámenes.
El 27 de marzo se alertó a las autoridades sobre una amenaza de un joven que supuestamente acudiría a clases armado para agredir a otro estudiante, por lo que las clases fueron suspendidas en una universidad al Norte de Hermosillo.

El lunes 20 de abril se llevó a cabo un fuerte despliegue de corporaciones de seguridad en el COBACH de Empalme, tras el hallazgo de un mensaje que advertía sobre un supuesto tiroteo. Paralelamente, la advertencia comenzó a circular en redes sociales, generando preocupación entre padres de familia y alumnos.
En Ciudad Obregón, se reportó amenaza de tiroteo el 21 de abril, en la Secundaria Técnica 56, lo que provocó la activación de protocolos de seguridad y baja asistencia escolar.
EL 22 de abril, a muy temprana hora un mensaje que contenía la amenaza de que habría un tiroteo, obligó a la suspensión de clases en la Secundaria Técnica 11, ubicada en la colonia Sahuaro.

Atención de autoridades
Ante esta situación, Froylán Gámez Gamboa, secretario de Educación y Cultura (SEC) informó que cada que se presenta un caso de este tipo se coordina con las autoridades de seguridad pública y se implementa un protocolo de revisión de pertenencias de los estudiantes.
“Siempre que hay un caso de este tipo nos coordinamos con la autoridades competentes en materia de Seguridad Pública, tanto estatales como municipales, y la Fiscalía, llevamos a cabo un protocolo, donde hacemos una revisión, levantamiento también de testigo, de testimonios, y por supuesto parte del protocolo es que en ese día de clases se pueda llevara cabo también la revisión de los útiles escolares que traen dentro de las pertenencias”.

El funcionario estatal aseveró que muchas de estas amenazas son bromas o retos que son tomados de redes sociales, por lo que hace un llamado a los padres de familia de estar más al pendiente de las acciones que se ven desde el hogar.
“Hacemos un llamado a las madres y padres de familia, a las y los jóvenes a que no lleven a cabo este tipo de bromas que afectan a la vida regular de las escuelas y que estemos más al pendiente de cualquier acción que vemos también desde casa que pueda tener a través de contenido digital, a veces son tipos de retos que hay dentro de las redes sociales. Pero bueno, nosotros siempre actuamos con mucha precaución y afortunadamente han sido algunas bromas”.
Estos mensajes se han encontrado principalmente en secundarias y preparatorias, reconoció, además de que el protocolo de revisión que se hace en el nivel media superior se piensa replicar en educación básica, con el programa denominado “Mochila Sana”.
Prevención más que reacción
Por su parte, Ana Borjas Rodríguez, neuropsicóloga con 20 años de experiencia en secundarias, sostiene que las amenazas son una alerta crítica que se debe abordar con la mayor delicadeza, ya que reflejan problemas estructurales profundos en el ambiente educativo.
Y es que -apuntó- la adolescencia es uno de los últimos hitos de desarrollo con cambios estructurales a nivel cerebral. Esta etapa, en lugar de ser cuidada, ha sido muy violentada.
Además dijo que las respuestas actuales se limitan a alertar con protocolos, suspender clases y enviar a la policía. Sin embargo, la especialista enfatiza la necesidad de ver más allá y enfocarse en la prevención.
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“No están todas las escuelas en las mismas condiciones, no todas las escuelas tienen un psicólogo, no todas las escuelas tienen la planta docente completa. Entonces creo que la situación que sucede es un reflejo de muchas cuestiones y de muchas negligencias que se han ido acumulando, muchos desfases en cuestión de protocolos y de políticas educativas. Hay que ver cómo está la situación escolar, cómo está el ambiente contra los maestros, como está el ambiente con los estudiantes, ¿está el departamento de psicología?, ¿está la trabajadora social?, ¿tienen los expedientes de los chicos?”

Agregó que dado que las amenazas han logrado suspender las clases, los jóvenes podrían empezar a tomar las bromas como un medio para lograrlo, pues a su consideración, la escuela ha dejado de ser esa “segunda casa” como antes se le conocía.
“La escuela dejó de ser el refugio que antes era para los estudiantes y para los maestros, esa aparte angular, esa parte de protección, donde te sentías a salvo, si en tu casa había situaciones en la escuela podías resolverlas, si no tenías ese amor, esos valores en casa, en la escuela lo tenías, por eso se le llama la segunda casa, entonce si estamos amenazando la segunda casa, es porque en la segunda casa algo está pasando. ¿Qué está pasando en la 11?, después de que cierren la escuela, tiene que haber una investigación profunda”, finalizó.


