Hermosillo, Sonora.- Separar la “basura” doméstica producida por las principales ciudades de Sonora puede tener un gran valor ambiental, pero también económico, de salud y hasta social. Podría generar ingresos que hagan sostenibles y sustentables los propios sistemas de limpia municipales.
Con ello, se “aliviarían” las presiones sobre las casi siempre endeudadas finanzas de algunos municipios como Hermosillo, Cajeme, Nogales, San Luis Río Colorado, Navojoa y Guaymas.
“Hasta el 80 por ciento de lo que tiramos al carro de la basura se puede vender, reutilizar o reciclar”, dijo en entrevista la ambientalista Maribel Pallanez Murrieta, quien se pronunció por promover la separación de residuos desde el hogar.
La académica de la Universidad Estatal de Sonora (UES) insistió además en que deben instalarse verdaderas recicladoras en las principales ciudades del estado, no sólo acopiadoras, sino plantas de transformación y agregación de valor.

El dos veces director de Servicios Públicos Municipales en Hermosillo, Norberto Barraza Almazán, informó que las cabeceras de los ayuntamientos referidos producen diariamente 2 mil 300 toneladas de residuos que van a dar a los rellenos sanitarios respectivos.
Separar la basura tiene más ventajas que contraindicaciones, es por ello que el pasado 10 de marzo, Barraza Almazán, quien es actualmente diputado local, presentó una propuesta de exhorto ante el pleno del Congreso Local, para que al menos los seis municipios referidos inicien procesos de separación de la basura.
La iniciativa fue aprobada por unanimidad, pero por desgracia no es vinculante, es decir, no obliga a las autoridades municipales respectivas a emprender acciones de separación de residuos domésticos.

Tanto Barraza Almazán como Pallanez Murrieta coinciden en que tales ingresos, producto de la separación de materia orgánica e inorgánica, podrían ser de tal magnitud que los procesos municipales de recolección, acopio, clasificación y transformación se pagarían solos.
Metales, PET, otros plásticos, cartón y hasta vidrio podrían entrar a la lógica de la economía circular, asimismo la materia orgánica que mal manejada produce gases de efecto invernadero.
Norberto Barraza explicó que un modelo de separación con fines de valorización de la basura, podría ser que un día a la semana los carros recolectores solo recibiesen desechos de cocina y otro sólo materia inorgánica, iniciando el proceso desde la casa de cada ciudadano.
Sería indispensable que ciudades como Hermosillo contasen con centros de acopio regionalizados en toda la zona urbana, para separar y clasificar los desechos, dejando para el relleno sanitario sólo lo que no pueda ser aprovechado, reutilizado o reciclado.
De acuerdo con el legislador federal, Jacobo Mendoza Ruiz, con la Ley General de Economía Circular que aprobó el pasado mes de enero el Congreso de la Unión, los municipios tienen mejores condiciones normativas para impulsar acciones de separación de basura que les permitan mejorar el medio ambiente y generar ingresos permanentes.
Contar con procesos de separación y valorización de basura no sólo reduciría considerablemente la producción de gases de efecto invernadero, que son también nocivos para la salud, sino que además ayudaría a evitar en gran medida la contaminación de aguas subterráneas por biolixiviados.
Un medio ambiente más sano para todos, menos incidencia de enfermedades, ciudades más limpias, servicios públicos sustentables y sostenibles, serían algunos de los resultados casi inmediatos de poner en marcha acciones de economía circular en Sonora.
La Ciudad de México y Querétaro, son algunas de las pocas urbes que a nivel nacional cuentan con sistemas avanzados de separación y valorización de desechos humanos, los municipios tienen la palabra, postergar no ayuda, sólo hace más grande el problema.
Al no existir separación, los desechos orgánicos e inorgánicos se mezclan y en el mejor de los casos son enterrados provocando gases como el metano que es 86 veces más dañino que el bióxido de carbono (CO2), por su efecto invernadero, principal agente del cambio climático.
Sin embargo, ese mismo metano que provoca incendios en los basureros y contribuye a producir enfermedades respiratorias y hasta de la piel por su interacción con el ozono, podría utilizarse para producir electricidad en instalaciones públicas o como gas doméstico.

De las 2 mil 300 toneladas que se producen al día en Hermosillo, Cajeme, Nogales, San Luis Río Colorado, Navojoa y Guaymas, al menos la mitad son materia orgánica, unas mil 150 toneladas.
Fuentes ambientales consultadas, afirman que cada tonelada de materia orgánica enterrada y compactada en los rellenos sanitarios produce hasta 100 kilogramos de metano que contamina, enferma y contribuye al cambio climático.
Estamos hablando de alrededor de 115 toneladas diarias de metano altamente nocivo para el ambiente y la salud. En su lugar podría producir composta para parques y jardines, biogás y hasta electricidad, pero los municipios no invierten en ello.
A través de Comunicación Social se solicitó información al municipio de Hermosillo, sin haber obtenido respuesta al momento de esta publicación.


