Un jurado federal en Estados Unidos declaró este miércoles que la empresa Live Nation y su subsidiaria Ticketmaster operan como un monopolio en la venta de entradas de eventos en vivo, concluyendo un juicio de unas cinco semanas en Nueva York.
El veredicto de culpabilidad se produce después de que, a mitad de juicio, el Departamento de Justicia (DOJ) firmara un acuerdo de resolución con Live Nation, pero aún así el proceso continuó porque decenas de estados formaban parte de la acusación, según divulgaron NBC y CNN.
Uno de los estados que se mantuvo en la demanda fue Nueva York, cuya fiscal, Letitia James, celebró el triunfo en su cuenta oficial de X.
El juez que presidió el juicio, Arun Subramanian, que en su momento criticó el acuerdo entre el DOJ y Live Nation, será el encargado de decidir el castigo para las empresas, que puede pasar por multas, compensaciones y cambios a su modelo de negocio.

“Acabamos de ganar nuestro juicio contra LiveNation y Ticketmaster. Un jurado falló a nuestro favor y está responsabilizando a las empresas por su monopolio ilegal que les costó millones de dólares a los consumidores. Esta es una victoria histórica para proteger a los neoyorquinos de los monopolios perjudiciales”, escribió la fiscal.
Antes de la resolución del jurado, las compañías llegaron a un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) para cerrar la demanda antimonopolio interpuesta el año pasado por el Gobierno federal.
El DOJ y más de 30 fiscales estatales y de distrito presentaron en mayo del año pasado una demanda civil antimonopolio en Nueva York por “monopolización y otras conductas ilegales que frustran la competencia en los mercados”, a la que se sumaron posteriormente otra decena de fiscales.
Tras darse a conocer el acuerdo del Departamento de Justicia con las empresas, la fiscal general de Nueva York se quejó de que el acuerdo final “no aborda el monopolio central de este caso y beneficiaría a Live Nation a costa de los consumidores”.
“Mis colegas fiscales generales y yo tenemos un caso sólido contra Live Nation y continuaremos nuestra demanda para proteger a los consumidores y restablecer una competencia justa en la industria del entretenimiento”, agregó.

Durante este caso, se publicaron mensajes internos de directivos de Live Nation en los cuales se burlan de sus clientes.
“Esta gente es tan estúpida. Casi me siento mal de aprovecharme de ella”. “Les robamos todo, nene, así es como lo hacemos”, dicen algunas de las comunicaciones a las que Aristegui Noticias tuvo acceso.
La demanda contra Live Nation expone un mecanismo de monopolización de los mercados de servicios de venta de entradas primarias.
Asimismo, alega que Live Nation ha condicionado ilegalmente el acceso de los artistas a sus grandes recintos a la compra de servicios de promoción de la propia Live Nation, lo que constituye un acuerdo de vinculación ilegal y un impedimento para que los artistas elijan promotores por sus propios méritos.
Según la demanda, Live Nation controla al menos el 80 % de la venta de entradas en las principales salas de conciertos; gestiona directamente a más de 400 artistas; y solo en EE.UU. controla más del 60 % de las promociones de conciertos y posee o controla más del 60 % de los grandes anfiteatros.
Live Nation, mientras, se defendió señalando que es la mayor empresa de entretenimiento y venta de entradas de EE.UU. y que no es ilegal ser “grande” ni “exitoso”, recoge la revista Variety.
(Con información de EFE y Aristegui Noticias).


