Hermosillo, Sonora.- Durante el programa, la especialista en lactancia Diana Muro abordó uno de los temas más importantes en la maternidad temprana: la lactancia, un proceso natural que, aunque poco visible en la vida cotidiana, implica grandes retos físicos y emocionales para las madres.
“La lactancia es natural, pero no necesariamente es fácil”, explicó, al señalar que muchas mujeres llegan a esta etapa sin información suficiente, ya que es algo que pocas veces se observa antes de vivirlo.
Romper mitos: el dolor no es normal
Uno de los puntos más importantes fue desmentir creencias comunes. La doctora fue clara al afirmar que no es normal sentir dolor al amamantar.
Muchas mujeres han normalizado el sufrimiento como parte del proceso, cuando en realidad puede ser señal de una mala técnica o de que algo no está funcionando correctamente.
También explicó cómo identificar si un bebé está siendo bien alimentado. Más allá de la cantidad de leche, lo importante es observar señales como el aumento de peso, la frecuencia de alimentación y el comportamiento del bebé.
Cada caso es distinto, por lo que recomendó acompañamiento profesional para evitar dudas o complicaciones.
La lactancia no solo tiene un impacto físico, sino también emocional. Según explicó, los primeros 1,000 a 1,500 días de vida son fundamentales para el desarrollo del bebé, ya que en esta etapa se construyen tanto la alimentación como el vínculo afectivo. Por ello, señaló que la lactancia puede mantenerse hasta los 2 o 3 años, dependiendo de cada madre y cada familia.

Salud mental y maternidad
Otro aspecto clave fue el impacto emocional. La lactancia puede ayudar a reducir el riesgo de depresión postparto, pero no elimina los desafíos. Ser madre implica cambios profundos, y muchas mujeres enfrentan presión, cansancio y culpa, especialmente en torno a la alimentación de sus hijos
“La culpa materna está muy presente, sobre todo en cómo alimentas a tu bebé”, destacó.
La especialista también habló sobre cuándo es necesario complementar la alimentación con otras opciones. Antes de recurrir a la fórmula, existen alternativas como la leche materna donada, que puede ser una opción segura en ciertos casos.
Sin embargo, enfatizó que cada decisión debe tomarse con orientación médica.
Mitos culturales sobre la leche
En la cultura popular existen múltiples creencias sobre cómo producir más leche, desde consumir cerveza o atole hasta evitar ciertos alimentos.
Al respecto, aclaró que las madres pueden comer de todo y que no hay evidencia de que esos remedios caseros sean determinantes.
También explicó que es normal que una mamá produzca más leche que la otra, lo que muchas veces hace que el bebé tenga una “favorita”. El cuerpo también se prepara para la lactancia de distintas formas. Incluso estímulos como escuchar el llanto de un bebé pueden activar la producción de leche. En cuanto al ejercicio, señaló que puede retomarse después del parto, siempre con supervisión y respetando los tiempos del cuerpo.
Finalmente, la doctora también mencionó la importancia de hablar sobre temas como la violencia obstétrica, una realidad que muchas mujeres enfrentan durante el embarazo, parto o postparto.
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Visibilizar estas experiencias, dijo, es fundamental para mejorar la atención y el acompañamiento que reciben las madres.


