Hermosillo, Sonora.- En el tradicional barrio de Cananea, un geólogo transformó su conocimiento técnico en una propuesta artesanal que hoy se ha convertido en una de las cervezas más representativas de la región.
Se trata de Salvador Siqueiros, ingeniero de profesión, quien desde hace alrededor de siete años elabora cerveza artesanal en un espacio que también funciona como pizzería, ubicado en la zona conocida como Cananea Vieja.
“Estamos aquí ya desde hace 7 años elaborando esta cerveza artesanal con mucho sacrificio, con mucho ímpetu. Es una cerveza bastante tomable, en el ambiente cervecero se dice pisteable”, explicó.
El proyecto inició con una propuesta sencilla: una cerveza tipo pale ale en dos variantes, clara y oscura, con un contenido aproximado de 4.5 por ciento de alcohol. Con el paso del tiempo, ha ganado aceptación tanto entre habitantes locales como visitantes.
Además de la cerveza, el lugar integró la elaboración de pizzas en horno casero, lo que ha permitido consolidar un concepto que combina gastronomía y producción artesanal en un ambiente abierto.
El proceso de elaboración se mantiene completamente artesanal. Siqueiros produce lotes de hasta 600 litros cada dos meses, utilizando tanques de 300 litros por corrida. La cerveza se elabora a partir de cuatro elementos principales: agua, malta, lúpulo y levadura.
“El 94.5% es agua y el resto es alcohol”, detalló, al explicar la composición base de la bebida.
El proceso completo toma alrededor de tres semanas. Incluye una etapa de fermentación de 15 días, seguida de un periodo de maduración en barriles con dióxido de carbono, lo que permite estabilizar los sabores.
Siqueiros también destacó la importancia del control del oxígeno durante la fermentación, así como el uso de lúpulos de calidad para definir el perfil de sabor, evitando amargores intensos y buscando una cerveza accesible para distintos tipos de consumidores.
El producto se ofrece tanto en barril como en lata, formato que, explicó, ayuda a conservar mejor la calidad al evitar la exposición a la luz.
El espacio abre generalmente por las tardes y recibe a visitantes de distintas partes del país y del extranjero, en una ciudad caracterizada por su tradición minera.
La iniciativa, además de representar un emprendimiento local, se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan experiencias distintas en Cananea, combinando cerveza artesanal, comida y un entorno comunitario.


