Hermosillo, Sonora.- Impulsada por el amor de su abuela, Miriam Fernanda Escalante Rodríguez inició hace una década su emprendimiento MF Diseño, en el cual confecciona prendas para mujeres como blusas, faldas, pantalones y vestidos bajo pedido para sus clientas, con las cuales busca hacerlas sentir a la moda a la vez que cómodas en sus eventos especiales.
Miriam compartió que si bien es egresada de la Licenciatura en Químico en Alimentos, el destino la llevó al mundo del diseño y la costura cobijada por su abuela, quien hacía desde bastillas hasta vestidos de novia, por lo que creció rodeada de agujas, hilos y telas.
Conmovida relató que todo comenzó la Semana Santa del 2016, luego de que doña Nelly la encontró triste en su recámara porque el proceso de elaboración de su tesis, con la cual se titularía de la carrera, no avanzaba como quería.
“Recuerdo que estaba llorando, dándole vueltas a la cabeza sobre cómo iba a generar ingresos si no podía trabajar en lo que estudié. En ese momento, mi abuelita, que solía acercarse a la puerta de mi recámara para escucharme, abrió y me preguntó qué me pasaba.
Me dijo: ‘Ándale, ponte a vender bolis, haz lo que sea, mientras generas dinero en lo que te entregan tu título’. Eso me motivó mucho a levantarme. Decidí hacerlo y, además, mi abuelita tenía un dinero ahorrado que me prestó para empezar”, recordó.
Compró con ese dinero material para hacer chamoyadas, y, con lo que recaudó de su venta, 130 pesos, corrió a una tienda del centro de la ciudad para adquirir las telas con las cuales hizo sus primeras blusitas.
“En ese tiempo estaban muy de moda las blusas campesinas, con hombros descubiertos y holán, así que decidí hacerlas. Nunca había cosido, de hecho me sorprende, jamás había usado una máquina de coser, porque como mi abuelita cosía, yo era muy atenida”.
Orientada con la experiencia y paciencia de su abuela, Miriam aprendió a coser a máquina para armar las blusas que primero ofreció a sus conocidas, después en grupos de venta de ropa en Facebook.
“No sé si fue suerte, no sé si mi abuelita y sus oraciones me ayudaron, pero creo que tuve demasiada suerte, porque la verdad no estaban tan bien hechas”, recordó entre risas.
Reconoció que en un principio le daba pena dedicarse a esto, pensando en el tiempo que había invertido en sus estudios, por lo que no compartía seguido las prendas que elaboraba ni mostraba su imagen en redes.
“Pensaba, ‘tanto que estudié para dedicarme a vender ropa, todo el dinero que invirtieron mis papás, mi abuelita, en mi educación, ¿cómo no voy a ejercer mi carrera?’. No quería publicar tanto porque me daba pena defraudarlos, que pensaran ‘esta chamaca ya se va a ir por el lado de la ropa y va a dejar su carrera tirada'”.
Fue gracias a clientas que la recomendaban con sus amigas que se fue dando a conocer, primero en Facebook y luego en Instagram, plataforma en la cual creció hasta lograr el éxito, actualmente con 15 mil seguidores y sus creaciones que llegan a Hermosillo, otros municipios de Sonora y estados en el país.
En esta última red social se animó a publicar más de su trabajo e interactuar con sus clientes a través de Historias, siendo la pandemia el momento en el que ella considera vino el despunte de su negocio con la venta de cubrebocas, además del apoyo de otras creadoras de contenido.
“Como todos estábamos encerrados, consumíamos mucho contenido por internet. En aquel entonces surgió una especie de dinámica de apoyo entre emprendedores: ‘tú me compartes, yo te comparto’.
Así, mi Instagram empezó a circular por otras cuentas de emprendedoras y gracias a eso pude llegar a más público, comenzaron a conocer mi ropa y lo que hacía, les gustaba y me compraban”.
Miriam considera que es gracias a las redes sociales que ha podido llegar a mujeres de diferentes zonas del país, vistiéndolas para el diario o un momento especial en sus vidas, al igual que ha usado otras plataformas como Pinterest para tomar inspiración de acuerdo a las tendencias o sus mismos gustos para crear sus piezas.
“Ver que usan mis prendas me hace sentir muy orgullosa y dichosa de que me elijan para ese momento especial. Me vuelo cuando me dicen: ‘Oye, traigo puesta la camisola que tú hiciste’. Me da muchísimo gusto”.
“Que me elijan para un shower, un cumpleaños, un viaje… Mi ropa ha viajado más que yo, conoce otros continentes, y eso me llena de orgullo porque así me doy cuenta de que mi trabajo les gusta; trato de personalizar cada prenda para que se ajuste al cuerpo de cada una de ellas”.
Aunque su abuelita falleció el año pasado, Miriam reconoció que la esencia e inspiración de su negocio siguen profundamente ligadas a ella, pues es la figura central tanto de su proyecto como de su pasión por crear.
“Sé que esto no sería posible sin mi abuelita, ella ha sido mi principal impulsora en este proyecto. MF es prácticamente mi abuelita. Me parece increíble porque, sinceramente, este trabajo nunca se me ha hecho pesado; más que un trabajo, es un hobby”.
En un futuro, la emprendedora se visualiza con su propio taller abierto, en el cual tener ropa en stock a la venta y donde las clientas puedan irse a probar las piezas, con la posibilidad de realizar los ajustes necesarios en el momento.
Finalmente, envió un mensaje para otros colegas, invitándolos a tener confianza en sus sueños y a rodearse de una red de apoyo, como lo es para ella su familia y su novio, para impulsarlos a cumplir sus objetivos.
“Honestamente, el emprendimiento es muy difícil y agotador, tiene sus altas y bajas, como todo en la vida, por eso es importante contar con un grupo de apoyo. También el ser constante, siempre hacerte notar que sigues ahí trabajando, que estás presente.
Tratar de ofrecer productos de calidad, echarle ganas aunque vayas comenzando y quizá no seas el mejor en lo que haces; yo tampoco lo soy, pero siempre trato de aprender más, de conseguir mejores materiales y de perfeccionar mis técnicas para poder ofrecerles lo mejor a mis clientes”.

Actualmente, MF Diseño lo conforman cuatro personas, recibiendo pedidos únicamente a través de Instagram, donde la encuentras como @mf.diseno, con envíos a otros municipios del estado y el país.






















