Hermosillo, Sonora.- Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum anunciara la renovación de un convenio con el sector gasolinero para establecer un tope máximo de 24 pesos por litro en gasolina regular, ante la inestabilidad de los precios internacionales, Proyecto Puente visitó 17 estaciones de la ciudad, de 11 marcas diferentes, para corroborar el acuerdo: la mayoría lo cumplen… pero no todas.
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En la zona Centro, Windstar y Chevron ofrecen la gasolina “verde” a 23.99 pesos, mientras que Gasolinera 76 fue la más barata con un precio al público de 22.99.
Para el sur, Pemex, Redpetroil y Gastop también mantienen el precio a 23 con 99 centavos, mientra que Power Gas a 23.30.
Al poniente, por rumbos del bulevar Solidaridad, Mr. Fill y Smartgas ofrecen la gasolina regular a 23.79 y 23.69 pesos respectivamente.
Por el Periférico Oriente hay varias gasolineras: en la colonia El Ranchito se encuentra Pemex, con un precio de 23.50. A la altura de la colonia Metalera hay otra estación Pemex con precio de 22.99, mientras que en El Faro opera Chevron, con 23.99 para la gasolina regular.
Para la zona norte se consideraron las gasolineras que operan en el bulevar Morelos: Pemex mantiene su precio a 23.96, mientras que Masterfuel, ubicado casi llegando al bulevar Progreso, ofrece la gasolina a 23.99.
Las únicas estaciones que reportaron un precio mayor fueros dos Arco, situadas una enfrente de la otra en Morelos y avenida Siete, con precios de 24.24 y 24.18 pesos.
Provoca inestabilidad guerra en Medio Oriente
Luis Núñez Noriega, doctor en Desarrollo Económico Regional, explicó que la inestabilidad del precio de los combustibles a nivel mundial es generada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual ha generado el bloqueo del Golfo Pérsico, donde se encuentran las grandes potencias del petróleo como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Irak y el propio Irán.
“Está bloqueado el Golfo Pérsico y la salida a través del Estrecho de Ormuz, que es un estrecho muy reducido donde tienen que salir todos los barcos petroleros de ese espacio, entonces está impidiendo que salgan alrededor de 20 millones de barriles de petróleo diario, y eso está provocando escasez de combustibles y por lo pronto presionando a que suban los precios de petróleo a nivel mundial.
En el caso específico del precio del petróleo mexicano, subió de 63 dólares del barril antes del conflicto hasta 90 dólares el barril, entonces estamos hablando de una cantidad sumamente importante el incremento”, abundó.

Convenio entre Gobierno y empresarios, para evitar “gasolinazos”
En el caso de México, el convenio renovado que anunció el Gobierno federal con los empresarios de hidrocarburos busca mantener estable el precio de la gasolina, con un monto fijo de 24 pesos en la magna.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) utiliza el estímulo fiscal al IEPS, a fin de que los empresarios se comprometieran a moderar sus márgenes de ganancia, evitando así futuros “gasolinazos” y por consecuencia una inflación descontrolada.
“Lo que busca la presidenta con este acuerdo con empresarios es mantener el precio de los combustibles, teniendo como elemento central el bajar el IEPS, es decir, el impuesto que tiene la gasolina que es de alrededor de 7.4 pesos por litro, bajarlo un poquito para que no tenga que absorberlo el empresario expendedor de gasolina, sino que sea el fisco el que absorba el incremento del precio, de tal manera de que se mantenga estable el precio, que no tenga que subir.
Yo creo que se ha mantenido, se ha logrado mantener el precio estable, y eso repercute mucho en el ánimo del consumidor, y obviamente los empresarios como no ven una afectación seria, grave, es muy reducida la afectación“, manifestó.

Por último, mencionó que sería el propio SAT quien informe cuánto tiempo podría aguantar el país con este tipo de convenios, pero advirtió que no pueden mantenerse por mucho tiempo.
“Obviamente, quien absorbería ese diferencial es el SAT y ellos son los que tendrían que valorar qué tanto pueden aguantar sin esos ingresos que están dejando de percibir por razones de subsidio. Entonces, ellos son los que van a decir qué tanto se puede aguantar, pero obviamente no es sustentable en el tiempo tampoco, no puede durar mucho tiempo porque tiene efectos en la Hacienda federal”, finalizó.
















