Elementos de la Secretaría de Marina (Semar) localizaron y destruyeron dos extensiones de cultivo de mariguana en las inmediaciones de Chapotán, en el municipio de Tamazula, Durango, durante un operativo realizado en la región conocida como el Triángulo Dorado.
De acuerdo con los reportes oficiales, la intervención formó parte de una incursión militar en la zona serrana, considerada estratégica para las operaciones del Cártel de Sinaloa, particularmente de la facción conocida como Los Chapitos.
Más de 10 toneladas de mariguana
Durante el operativo, personal naval ubicó un primer terreno de casi 4 mil metros cuadrados, donde se contabilizaron más de 23 mil 500 plantas de mariguana.
Según las estimaciones de las autoridades, el cultivo tenía un peso aproximado de siete toneladas, listas para ser procesadas y distribuidas.
A corta distancia, los elementos de la Marina detectaron un segundo plantío de alrededor de mil metros cuadrados, donde fueron erradicadas otras 10 mil plantas, equivalentes a tres toneladas adicionales de droga.
En conjunto, el aseguramiento representó más de 10 toneladas de mariguana, lo que autoridades consideran un golpe relevante a la producción de enervantes del grupo criminal.
Tras asegurar el área, el personal naval procedió a la incineración de los cultivos, bajo la supervisión de las autoridades correspondientes.
El Triángulo Dorado, bastión histórico del narcotráfico
El operativo se desarrolló en el Triángulo Dorado, una región montañosa que abarca zonas de Durango, Sinaloa y Chihuahua, conocida por décadas como uno de los principales centros de producción de drogas en México.
Desde el aire, el paisaje está marcado por sierras densas, caminos sinuosos y comunidades aisladas, condiciones geográficas que durante años han favorecido las actividades del crimen organizado.
En esta región nacieron y se formaron algunos de los narcotraficantes más buscados por México y Estados Unidos, entre ellos Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada y Rafael Caro Quintero.
Uno de los puntos emblemáticos de la zona es Badiraguato, municipio sinaloense donde numerosos reportes periodísticos han documentado la presencia histórica del cultivo de amapola y mariguana, actividades que durante años han sido más rentables que el trabajo formal en comunidades marcadas por la pobreza y el aislamiento.
Diversos testimonios señalan que en varias localidades del Triángulo Dorado la vida cotidiana convive con la presencia de grupos armados, sobrevuelos militares y operativos de seguridad, en un entorno donde el crimen organizado se ha integrado profundamente en la dinámica social y económica.
Lee también:
La periodista de investigación Anabel Hernández ha señalado que en esta región muchos habitantes comienzan a cultivar amapola desde la infancia, reflejo de las condiciones estructurales que han permitido el arraigo de estas actividades durante décadas.


