El papa León XIV hizo un llamado a reforzar las acciones para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres, al advertir que este problema sigue presente en muchas sociedades y que debe enfrentarse desde la educación de las nuevas generaciones.
En un texto publicado en la revista mensual Plaza San Pedro y adelantado este domingo por el diario italiano Corriere della Sera con motivo del Día Internacional de la Mujer, el pontífice estadounidense respondió a la carta de una mujer italiana llamada Giovanna, quien le planteó su preocupación por la violencia de género.
En su respuesta, el líder de la Iglesia católica reconoció que se trata de un tema que le provoca “gran sufrimiento”, especialmente cuando la violencia ocurre dentro de las relaciones personales y afecta directamente a las mujeres.
“El problema de la violencia en las relaciones, y en especial la violencia contra las mujeres, es un tema importante”, escribió el pontífice, quien advirtió que muchas veces este fenómeno se alimenta de una cultura marcada por el pensamiento violento.
El papa León XIV señaló que en un mundo con altos niveles de confrontación es necesario reconocer y fortalecer lo que denominó el “genio femenino”, al considerar que las mujeres representan valores fundamentales para la sociedad.
Según explicó, esos valores incluyen la fe, la libertad, la igualdad, la esperanza, la solidaridad y la justicia, principios que —dijo— en ocasiones son atacados por una mentalidad que promueve el egoísmo, los prejuicios, la discriminación y el deseo de dominación.
De acuerdo con el pontífice, ese tipo de mentalidad puede desembocar en agresiones graves, como lo muestran los recientes casos de feminicidio que se han registrado en distintas partes del mundo.
Ante este panorama, el líder religioso insistió en que ningún acto de violencia debe minimizarse ni justificarse.
“Nunca debemos subestimar un acto de violencia, ni temer denunciarlo, incluso cuando existe un clima que intenta justificarlo o negar responsabilidades”, señaló.
En ese sentido, aseguró que dentro de la Iglesia existe un consenso sobre la urgencia de impulsar acciones concretas para enfrentar este problema.
Entre las medidas que propuso, destacó la necesidad de desarrollar proyectos específicos orientados a prevenir la violencia contra las mujeres, especialmente a través de la formación de las nuevas generaciones.
“Para detener la violencia debemos empezar por la educación de los jóvenes”, afirmó.
Finalmente, el papa León XIV subrayó que la sociedad debe trabajar para transformar la mentalidad que permite estas agresiones y construir una cultura basada en la paz y el respeto.
“Debemos eliminar esta violencia y encontrar formas de moldear la mentalidad de las personas; debemos ser personas de paz, que amen a todos”, concluyó.


