Por Francisco Hernández, Adrián Jaquez y José Manuel Ávalos
Hermosillo, Sonora.- La construcción de un nuevo paso peatonal junto a la Universidad de Sonora (Unison) en Hermosillo, tras las demandas estudiantiles por una ruta segura para cruzar de una acera a otra, es un reconocimiento a la movilidad segura y una muestra de que los peatones deben ser prioridad, consideraron la arquitecta Guadalupe Peñúñuri y la activista Alma Angelina Gutiérrez.
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Luego de diversas protestas de estudiantes de Unison, realizadas en 2025, para exigir la construcción de un paso o semáforo peatonal debajo del conocido puente peatonal del bulevar Luis Encinas, el pasado sábado 28 de febrero inició lo que sería la obra de este proyecto, el cual en su momento fue confirmado por el gobierno municipal.
Rampas para personas con discapacidad y la ampliación del camellón son dos de los cambios notables en la obra, la cual ya lleva cinco días activa.
Y desde entonces, como dejaron ver las publicaciones de Proyecto Puente en sus redes sociales, las opiniones ciudadanas se basaron en dos posturas: por un lado, hay quienes consideran que esto es un avance para la ciudad y la seguridad vial, pero por el otro, mencionan que esto es un despropósito pues se dejaría de utilizar el puente peatonal.




Al respecto, Proyecto Puente consultó a la arquitecta y exdirectora del Instituto Municipal de Planeación (Implan), Guadalupe Peñúñuri, su opinión sobre este nuevo proyecto y señaló que la habilitación de un paso peatonal a nivel de calle representa un cambio en la planeación urbana al dejar atrás el modelo de puente elevado que anteriormente se contemplaba para cruzar la vialidad.
“Es una alternativa mucho más viable, más inclusiva que la anterior alternativa que se tenía para cruzar esa misma vialidad, que era el puente peatonal, porque esa solución privilegiaba a los automóviles por encima de las personas”, dijo.
Peñúñuri explicó que, según una norma emitida por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), se establece que las autoridades deben ofrecer diversas alternativas de movilidad y jerarquizar a las personas peatonas. En ese sentido, los cruces a nivel se consideran congruentes con la obligación de facilitar el desplazamiento ciudadano.
Destacó que estos pasos representan entre cuatro y cinco veces menos tiempo que subir un puente peatonal. Aunque la estructura contigua contaba con rampas, no todas las personas podían utilizarlas de manera autónoma, especialmente aquellas con alguna discapacidad, quienes requerían apoyo para cruzar, dijo.
“La obligación del gobierno es dar alternativas que faciliten cualquier forma de movilidad que los ciudadanos elijan; al dificultar alguna modalidad no se cumple con esa función, por eso esta adecuación permite compartir la calle con todas las formas de movilidad y que sea la ciudadanía quien decida cómo moverse en la ciudad”, puntualizó.

Al respecto, la activista y promotora de la movilidad sostenible y comunitaria Alma Angelina Gutiérrez celebró que las autoridades municipales dieran inicio con este proyecto, el cual resultó de una demanda estudiantil.
“Esta decisión, no solo mejora, reconoce que la seguridad vial es también una cuestión de género. Las mujeres, especialmente estudiantes, vivimos en la ciudad con mayores niveles de riesgo y vulnerabilidad en el espacio público”, señaló.
Aseguró que un cruce seguro, el cual cuente con buena iluminación, es capaz de reducir violencias. Recalcó que avanzar en infraestructura peatonal en Hermosillo es avanzar hacía una “ciudad más equitativa”, priorizando la dignidad de las personas.
“Cuando las y los jóvenes levantan la voz para pedir condiciones más seguras, no están pidiendo privilegios, están exigiendo su derecho a moverse de forma segura sin miedo”, aseveró. “Este avance no es algo menor, representa el reconocimiento que la movilidad peatonal es la prioridad y que la seguridad vial debe construirse desde la ciudadanía”, agregó.


