Hermosillo, Sonora. — Una estudiante de Mercadotecnia de la Universidad de Sonora decidió asumir la responsabilidad de rescatar y dar seguimiento médico a una perrita que encontró gravemente herida dentro del campus, luego de permanecer varias horas solicitando apoyo de emergencias.

Paulina Contreras relató que el hallazgo ocurrió durante una hora libre, cuando caminaba con amigas cerca de la glorieta ubicada frente al Caffenio de la ECA. El animal presentaba una hemorragia visible en la parte trasera de su cuerpo y dejaba rastros de sangre al intentar moverse, lo que evidenciaba la urgencia de atención.
“Notamos que la perrita estaba tirada enfrente de la glorieta de donde está el Caffenio de la Eca. Estábamos ahí y notamos que estaba herida porque estaba sangrando así como de la colita. Después cuando se levantó, vimos que había dejado un charco de sangre y notamos que estaba escurriendo sangre de las patas de atrás y que la colita también la traía toda sangrada.”
De inmediato intentaron comunicarse al 911 desde las 10:25 de la mañana; sin embargo, según su testimonio, la ayuda no llegó sino hasta la 1:23 de la tarde. Durante ese lapso, las jóvenes permanecieron junto a la perrita brindándole agua y alimento, hasta que finalmente personal de Protección Animal acudió al sitio para trasladarla y valorarla.

Más tarde, al acudir a dar seguimiento, la estudiante recibió el diagnóstico: Tumor Venéreo Transmisible (TVT), un tipo de cáncer contagioso entre perros, pero tratable mediante quimioterapia. Le informaron que ese procedimiento no se ofrece en las instalaciones, por lo que debía gestionarlo externamente si deseaba continuar con la atención.
“Lo que ocupaba la perrita eran quimioterapias, pero ellos no las dan ahí, no tienen ese servicio como tal, el poder darle seguimiento con quimioterapia. Por lo que yo ocupaba pues o conseguirlas por mi lado, pagarlas, ver de qué manera yo ayudaba a la perrita, porque realmente es una perrita que nos encontramos y que quisimos ayudar.”
Tras publicar solicitudes de apoyo en redes sociales, logró conseguir espacio en un refugio que pidió mantenerse en el anonimato. Paulina firmó el documento de adopción para formalizar la salida del animal y actualmente cubre los gastos de estancia, que ascienden a 100 pesos diarios. Aunque ya se pagaron dos semanas y una consulta, continúa gestionando respaldo para completar estudios, medicamentos y el tratamiento oncológico, con la intención de que la perrita tenga la oportunidad de recuperarse.


