SANTA FE, Nuevo México. — Legisladores estatales de Nuevo México pusieron en marcha una investigación sobre lo que ocurrió durante años en el rancho aislado que Jeffrey Epstein tenía en el desierto, y sobre si autoridades locales ignoraron señales de posibles delitos.
El anuncio se hizo este martes. Un panel bipartidista de cuatro integrantes de la Cámara de Representantes estatal encabezará el proceso, que funcionará como una especie de “comisión de la verdad”. La meta es revisar si la propiedad fue utilizada para facilitar abuso sexual y trata de personas, y si hubo fallas, o incluso corrupción, por parte de funcionarios públicos.
Qué busca esclarecer la comisión
Entre las principales dudas que intentan resolver los legisladores están:
- Si el rancho sirvió como escenario para abusos o actividades vinculadas a la explotación sexual.
- Por qué Epstein no fue inscrito como delincuente sexual en Nuevo México después de declararse culpable en 2008 en Florida por solicitar prostitución a una menor.
- Si alguna autoridad local encubrió información o actuó con negligencia.
- Y si el propio estado tuvo algún grado de responsabilidad.
La representante demócrata Marianna Anaya, de Albuquerque, pidió públicamente que cualquier persona con información se acerque a la comisión.
“Ese perpetrador no podía actuar solo. No podía dirigir una red de prostitución solo, no podía cometer este tipo de delitos financieros solo. Por lo tanto, como comisión, sabemos que quienes los facilitaron también deben rendir cuentas, incluido el propio estado, si es necesario”, dijo Anaya en conferencia de prensa. También aseguró que recibirán testimonios con confidencialidad.
El rancho en el centro de las sospechas
Epstein compró el llamado Rancho Zorro en 1993 al entonces exgobernador demócrata Bruce King. Con el tiempo construyó una mansión de unos 2,480 metros cuadrados en lo alto de una colina, además de una pista de aterrizaje privada.
Tras su muerte en 2019, mientras enfrentaba cargos federales por tráfico sexual de menores, la propiedad quedó en manos de su patrimonio. En 2023 fue vendida por sus herederos y el dinero se destinó a pagar acreedores.
El nuevo dueño es la familia de Don Huffines, político republicano de Texas. En la red social X, Huffines informó que rebautizaron el lugar como San Rafael Ranch, en honor a un santo asociado con la sanación, y que planean convertirlo en un retiro cristiano.
Un caso que sigue generando repercusiones
En los últimos días, nuevas revelaciones sobre vínculos con Epstein han provocado la salida o el despido de varias figuras de alto perfil, lo que vuelve a poner el foco en el alcance real de su red de contactos.
Aunque Epstein murió, el debate sobre quiénes lo ayudaron y qué autoridades pudieron haber fallado, sigue abierto. La comisión legislativa no ha fijado una fecha para concluir su trabajo, pero adelantó que podría llamar a declarar a funcionarios actuales y anteriores, además de revisar archivos oficiales.
Para muchos, la pregunta de fondo ya no es solo qué hizo Epstein, sino quiénes más sabían y qué hicieron, o dejaron de hacer, frente a las señales de alerta.


