TEXAS – La historia de Juan Nicolás es de esas que vuelven a poner el foco en lo que ocurre dentro de los centros de detención migratoria en Estados Unidos. El bebé, de apenas dos meses de edad, fue deportado junto a su madre después de haber pasado semanas enfermo y de haber sido hospitalizado mientras estaba bajo custodia de las autoridades migratorias en Texas.
El representante federal Joaquín Castro, demócrata por Texas, denunció el caso este martes a través de su cuenta en X. “Juan Nicolás, un bebé de 2 meses que sufría de bronquitis y pasó tres semanas en la prisión tráiler de Dilley, fue deportado por ICE junto a su madre”, escribió. Según el congresista, ambos fueron dejados “al otro lado de la frontera con México”.
La madre del menor, Mireya López Sánchez, se encontraba detenida con su hijo en el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en Dilley, una instalación que ha sido señalada en el pasado por las condiciones en las que permanecen mujeres y niños migrantes.
I have an update on Juan Nicolás, the 2-month-old baby detained at Dilley, and his mother.
— Joaquin Castro (@JoaquinCastrotx) February 17, 2026
Me and my team have been in contact with Juan’s family. Juan has bronchitis—according to his mom—and at some point in the last several hours he was unresponsive. Juan was still discharged…
De acuerdo con Castro, el bebé estuvo “constantemente enfermo” desde su ingreso al centro. Presentaba vómitos y problemas respiratorios. El lunes fue trasladado junto con su madre a un hospital local. El legislador afirmó que el menor permaneció “inconsciente” durante varias horas, pero aun así fue dado de alta.
Al día siguiente, madre e hijo acudieron a una audiencia en la corte de inmigración. Ahí, un juez les informó que serían deportados. Según lo relatado por Castro, no se les explicó con claridad cuándo ni a qué punto exacto serían enviados. Horas después, fueron expulsados a territorio mexicano.
“Su vida está en riesgo por culpa de la crueldad monstruosa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas”, acusó el congresista en otro mensaje, elevando el tono de la denuncia y cuestionando el trato que reciben las familias detenidas.
El caso vuelve a abrir el debate sobre la política migratoria estadounidense, especialmente en lo que respecta a la detención de menores de edad. Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido en repetidas ocasiones que los bebés y niños pequeños son particularmente vulnerables en estos entornos, donde el acceso a atención médica adecuada puede ser limitado o tardío.
Hasta ahora, las autoridades migratorias no han emitido una postura pública detallada sobre el caso de Juan Nicolás. Mientras tanto, la historia del pequeño y su madre se suma a la larga lista de situaciones que reflejan la dureza del sistema migratorio en la frontera sur de Estados Unidos y sus efectos directos en familias mexicanas.


