Estados Unidos.- El Ejército de Estados Unidos interceptó y abordó en las últimas horas un nuevo petrolero en el mar Caribe, bajo el argumento de una presunta violación a la “cuarentena” impuesta a embarcaciones sospechosas de transportar petróleo de Venezuela. La acción ocurrió horas antes de la reunión programada en la Casa Blanca entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado.
🔴 #EEUU incauta otro buque por presuntamente transportar petróleo venezolano sancionado.
— Luis Alberto Medina (@elalbertomedina) January 15, 2026
Ahora fue el buque "Verónica" el que cayó en manos de las autoridades estadounidenses, tras un operativo en aguas internacionales del Caribe.
El Comando Sur declaró que la embarcación… pic.twitter.com/dzYVoWPTc6
El Mando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) informó a través de un comunicado difundido en redes sociales que la operación fue ejecutada por fuerzas desplegadas desde el portaaeronaves USS Gerald R. Ford. De acuerdo con el reporte, el buque Veronica fue interceptado “sin incidentes”.
“El ‘Verónica’ es el último petrolero (interceptado) que operaba en desafío a la cuarentena impuesta por Trump a los buques sancionados en el Caribe, lo que demuestra una vez más la eficacia de la operación ‘Lanza Sur’”, señaló el comando militar, que reiteró que Washington se mantendrá “firme” en su “misión” para “aplastar las actividades ilícitas en el hemisferio occidental”.
En el mismo mensaje, SOUTHCOM subrayó que “el único petróleo que saldrá de Venezuela será el petróleo que cuente con una coordinación adecuada y que lo haga de forma legal”. Asimismo, destacó que las autoridades estadounidenses “defenderán la patria poniendo fin a las actividades ilegales y restaurando la seguridad en el hemisferio occidental”.
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Según datos oficiales, las fuerzas estadounidenses han interceptado hasta ahora seis petroleros con crudo venezolano como parte de la campaña lanzada por Trump en 2025 contra presuntas actividades ilegales en Venezuela. Esta estrategia alcanzó su punto máximo el pasado 3 de enero, cuando Washington ejecutó un ataque contra el país sudamericano que dejó cerca de cien muertos y derivó en la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.


