Para millones de personas, el café es lo primero que se consume al abrir los ojos. Este gesto cotidiano se asocia con energía inmediata y concentración, pero la evidencia científica sugiere que hacerlo tan temprano podría no ser la mejor opción.
Diversos estudios han identificado que ingerir café justo después de despertar puede generar más efectos adversos que beneficios, especialmente en relación con el equilibrio hormonal, la digestión y el sistema nervioso.
Especialistas en salud advierten que, aunque el café tiene propiedades positivas, el momento del consumo es clave, ya que hacerlo de forma inadecuada puede alterar procesos naturales del organismo.
Efectos negativos de consumir café al despertar
Aunque es una práctica extendida, tomar café apenas se despierta puede provocar distintos efectos no deseados, de acuerdo con investigaciones científicas y expertos en salud:
- Aumento de cortisol: Al iniciar el día, el cuerpo eleva de manera natural los niveles de cortisol, hormona vinculada al estado de alerta. Sumar cafeína en ese momento puede elevar aún más esta hormona, favoreciendo ansiedad y desajustes hormonales.
- Desarrollo de tolerancia a la cafeína: Consumir café de inmediato puede hacer que el organismo se acostumbre más rápido, reduciendo su efecto estimulante con el paso del tiempo.
- Molestias digestivas: Al tomarse con el estómago vacío, el café puede incrementar la acidez, provocando ardor, irritación o dolor gástrico.
- Alteración del ritmo circadiano: La cafeína en las primeras horas del día puede interferir con el ciclo natural de sueño y vigilia, afectando los ritmos biológicos.
- Ansiedad y nerviosismo: En personas sensibles, el consumo temprano puede generar palpitaciones, inquietud y sensación de agitación.
Cuál es la forma más saludable de tomar café por la mañana
Sobre el momento adecuado para consumir café, el cardiólogo Aurelio Rojas, conocido por su divulgación de temas de salud en redes sociales, indica que la recomendación respaldada por la evidencia científica es esperar alrededor de una hora tras despertar.
“Ese pequeño gesto mejora sus efectos, reduce la sobreestimulación del sistema nervioso, protege el ritmo circadiano y mantiene una respuesta hormonal más saludable y fisiológica”, afirma el especialista.
Rojas aclara que posponer la primera taza no reduce el disfrute del café, sino que ayuda a potenciar sus beneficios cuando se consume en el momento correcto.
Lejos de desalentar su consumo, el cardiólogo destaca que el café, bien utilizado, aporta beneficios comprobados:
“El café bien utilizado se asocia con menor riesgo cardiovascular, menor mortalidad total y mejor función metabólica”, recuerda.
El punto clave
El factor determinante no es dejar de tomar café, sino ajustar su consumo a los ritmos naturales del cuerpo, lo que permite aprovechar mejor sus propiedades sin comprometer la salud.


